Salta la piedra que el niño tira
hacia el jardín.
Es redondeada,
gastada por la vida
como esta mi piel,
mi cuerpo, de vez en cuando trabado,
como un caballo viejo.
No tiene aristas ,
es lisa, casi suave.
Se pierde en el césped,
como un alma se pierde
en los suspiros de ayer,
como los pies se pierden en la arena;
aunque no se vean,
aun me sostienen.
hacia el jardín.
Es redondeada,
gastada por la vida
como esta mi piel,
mi cuerpo, de vez en cuando trabado,
como un caballo viejo.
No tiene aristas ,
es lisa, casi suave.
Se pierde en el césped,
como un alma se pierde
en los suspiros de ayer,
como los pies se pierden en la arena;
aunque no se vean,
aun me sostienen.