Giancarlo Galeano
Poeta recién llegado
Caos natural, eso es lo que somos. Pequeñas partículas esperando a chocar.
El carrusel se acabó, las curvas dejaron de girar, ¿para qué brilla el sol? ¿Para qué la luna? La calma se prostituyó, la paz, puso gatillo en su boca.
Aquí no tenemos luz, porque alguien más apago la luz, porque otro más alargó el túnel. ¿Cómo cenas tranquilo? ¿Cómo bebes expenso vino, mientras en la única seguridad en la que piensas es la silla en la que te apoyas?
Anda, camina, prueba apoyar tus pies en este vacilante camino, todos vamos, avanzamos con cuerdas amarradas al cuerpo, es como que el caos nos compró, nos abrazo, y ahora somos títeres de catástrofes, simples peones de un juego que no ganaremos.
¿Qué esperas? ¿Qué huir a la quietud calmará tu sed?
Ven, ven y calma tu tragedia, ven, ven y abraza este caos tan natural que respiramos.
El carrusel se acabó, las curvas dejaron de girar, ¿para qué brilla el sol? ¿Para qué la luna? La calma se prostituyó, la paz, puso gatillo en su boca.
Aquí no tenemos luz, porque alguien más apago la luz, porque otro más alargó el túnel. ¿Cómo cenas tranquilo? ¿Cómo bebes expenso vino, mientras en la única seguridad en la que piensas es la silla en la que te apoyas?
Anda, camina, prueba apoyar tus pies en este vacilante camino, todos vamos, avanzamos con cuerdas amarradas al cuerpo, es como que el caos nos compró, nos abrazo, y ahora somos títeres de catástrofes, simples peones de un juego que no ganaremos.
¿Qué esperas? ¿Qué huir a la quietud calmará tu sed?
Ven, ven y calma tu tragedia, ven, ven y abraza este caos tan natural que respiramos.