Arturo Riquelme
Poeta adicto al portal
En la calle
abierta
abierta
del closet meditan
las arañas exiliadas del sigilo,
se traspasan
medicinas, bolígrafos,
secretos de amores y
se traspasan
medicinas, bolígrafos,
secretos de amores y
convenientes
consejos
de camuflaje perlado
de camuflaje perlado
y erótica sensación de flecha
clirotizada en sus poemas...
Muerden la manzana
Muerden la manzana
aquellas hembras.
Asustadas del árbol inventado
por el macho del fierro fallido.
por el macho del fierro fallido.
Tocan
la puerta con sus nudillos,
mariposas
con poemas
en las manos.
con poemas
en las manos.
Les invento un mapa,
que se pierdan con su mierda
que se pierdan con su mierda
condicionada,
mi mente
mi mente
se abre a los latidos del reloj,
un puntero, el minuto celeste,
un puntero, el minuto celeste,
La alfombra de piel que se excita,
amontonadamente
inhóspita.
Los mensajes
llegan en aceites
crispados,
soy un vuelo
un mercado de arañas,
viudas,
tercas,
tatuajes
de errores,
lascivia del día que
inhóspita.
Los mensajes
llegan en aceites
crispados,
soy un vuelo
un mercado de arañas,
viudas,
tercas,
tatuajes
de errores,
lascivia del día que
caóticamente
aprieta lo dientes
y el día
y el día
el día, el dia,
¡ay el día inventa!
¡ay el día inventa!
el grito oxidado.
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