BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Yo era capaz de tocar la tierra
y cortarme la mano, de sentenciar
las abejas de aquel destierro, y murmurar
entre frases las viejas alabanzas siniestras.
Un episodio de nocturna semejanza
emitía la luz industriosa de una libélula
amenazada por curiosidades mortuorias.
Yo fui capaz de extraditar la esencia rígida
de una piel tostada, y de un sol emergente,
la líquida cantidad de materias que las plantas
absorben.
Entre tierras milenarias desgastadas por
músculos y potencialidades ganadoras,
el cuerpo se estremecía partiendo de solitarias
raíces. Era la vértebra conquistada, el suceso
de plástico enarbolado fuera de la consumación.
Exhibía franco mi retórica de plasticidades neutras,
de orgullosos metodismos y momificadas, luz de insomnio,
atravesando el campo con monetario deseo.
Era capaz de atravesar la tierra de parte a parte
con idéntica asunción que un vestigio de telas
incipientes partiendo de rojizos celestes coloridos.
Y en la extrema delgadez de mis improvisados caracteres,
la facultad ebria de mi suposición resultaba falsa y hierática.
Fui en la tierra el resbalón de todo heredero
y no tuve sino accesos de fulgores y palabrería
de necio-.
©
y cortarme la mano, de sentenciar
las abejas de aquel destierro, y murmurar
entre frases las viejas alabanzas siniestras.
Un episodio de nocturna semejanza
emitía la luz industriosa de una libélula
amenazada por curiosidades mortuorias.
Yo fui capaz de extraditar la esencia rígida
de una piel tostada, y de un sol emergente,
la líquida cantidad de materias que las plantas
absorben.
Entre tierras milenarias desgastadas por
músculos y potencialidades ganadoras,
el cuerpo se estremecía partiendo de solitarias
raíces. Era la vértebra conquistada, el suceso
de plástico enarbolado fuera de la consumación.
Exhibía franco mi retórica de plasticidades neutras,
de orgullosos metodismos y momificadas, luz de insomnio,
atravesando el campo con monetario deseo.
Era capaz de atravesar la tierra de parte a parte
con idéntica asunción que un vestigio de telas
incipientes partiendo de rojizos celestes coloridos.
Y en la extrema delgadez de mis improvisados caracteres,
la facultad ebria de mi suposición resultaba falsa y hierática.
Fui en la tierra el resbalón de todo heredero
y no tuve sino accesos de fulgores y palabrería
de necio-.
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