marquelo
Negrito villero
Sientes como el pasado tiene un grillete sobre tus dientes
que ya no se deslizarán sobre la fresca carne primaveral
esa que sembraste ante la aquiescencia de los gallos y de las hojas
ese beso que dejaste paralizado, herido, gritando a todo pulmón
y con marchas forzadas hacia los ojos,
más arriba que las iglesias
ese sueño que exhala su nombre o sus medidas entre las sombras
esa cita que abre todas las manos y todas las bocas de las botellas
es así como despertaste, como deseaste la ruta del día
ahogado en tu propia palabra
en esa dimensión encerrada entre las palpitaciones
que te hacen
andar y desandar y terminar de hinojos ante el extremado peso de la corbata
del cinturón de anhelos
y ves a la respiración de lejos,
la ves como empuja a todas las hojas al redil para que descansen
o muestren su color más intenso en las aceras
y ya no dices nada
no mueres en medio de la nada porque no hay un espejo para navegar
para meditar con la cabeza - eso sí- mojada con todo el alcohol con que riegan los jardines
de la noche
mientras las gentes ven el eclipse total de sus pestañas entre las almohadas
y un telúrico acorde despierta a todas las luces que voltean para preguntarte
si dormirás con esas alas mojadas de desamor , con esa frazada que aún tirita de tanta soledad
rancia y amarilla
y cuentas como si cayeras en cada número,
y abres la boca para enseñar el nido que se quedó sin grito
sin ese aire que empuja a todas las hojas...