claya
Poeta asiduo al portal

Mi cuerpo va en suplica del mar,
de su inmensidad azul oceánica,
el espectacular mundo marino,
el vuelo de aves sobre el agua
El sol brillante, rojo naranja,
amarillo o tal vez rubio dorado,
que me cubra todo el cuerpo,
y se vuelva tan tostado color cacao
Que la brisa me alborote los cabellos,
para que desordenadamente,
dancen al ritmo que le anuncie el aire,
veleidosamente se enreden en mi boca.
Mis pies pequeños, suaves y traviesos,
recorrerán la arena blanca, negra,
roja o amarilla, hasta sentirse insanos,
cansados sin dejar las huellas de su andar
Cuando mi cuerpo entre en el agua,
mi espíritu se elevara por el goce
que solo el agua puede dar
y cual flor de loto yo me volveré