Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Caraba
Si contar las palabras se parece
a reunir por las letras su distingo,
no será lo que mago juego al bingo
ni la suerte que en números carece.
Vi rodar la común procaz que mece,
cuya regla se debe al rango ringo,
invención de la suya al repantingo
de la forma en que éste se recuece.
Atrevido debió tener el gordo,
de los dedos el más de agarre fino,
que no supo que en mano le engañaba
la gramática vista del que abordo,
no teniendo al mensaje por camino,
perdió en el troche moche su caraba.
Si contar las palabras se parece
a reunir por las letras su distingo,
no será lo que mago juego al bingo
ni la suerte que en números carece.
Vi rodar la común procaz que mece,
cuya regla se debe al rango ringo,
invención de la suya al repantingo
de la forma en que éste se recuece.
Atrevido debió tener el gordo,
de los dedos el más de agarre fino,
que no supo que en mano le engañaba
la gramática vista del que abordo,
no teniendo al mensaje por camino,
perdió en el troche moche su caraba.