Carencias

QUINSONNAS

Poeta fiel al portal
desierto-4.jpg




Mis páginas escribo siempre en blanco
sin nada poseer de contenido
con fuegos solamente de artificio
tapando a mis carencias y fracasos.

Su inútil pirotecnia es un muestrario
de todos los azotes que recibo
poniéndole yo mismo a este martirio
instantes cada vez más desgraciados.

Mi vida por entero es un naufragio
por mucho que presuma ser marino
grumete resultando algo indeciso
siquiera sin saber cruzar un charco.

Jinete de un indómito caballo
carezco de una silla con estribos
sin riendas que a mis huesos den cobijo
estando entre las coces de sus cascos.

De lidia se parece a un toro bravo
moviéndose feroz y enfurecido
rondándole a mi espíritu intranquilo
idéntico a la forma de un cadalso.

Conmigo los relojes se han parado
diciendo que mi tiempo ya ha prescrito
secuencias de momentos quebradizos
a punto de pasar sin afrontarlos.

Envidio a los que el rumbo tienen claro
sabiendo dirigirse a su destino
en tanto que yo a oscuras y perdido
camino por terreno calcinado.

Querría que no fueran nunca extraños
los pasos de mis íntimos designios
pudiéndolos un poco distinguirlos
aquellos verdaderos de los falsos.

Apenas sin hablar por todo callo
y al mínimo traspiés me cristalizo
lo mismo que en la fragua ante un martillo
se tornan los metales en remansos.

Y así por un desierto yo me arrastro
en medio de calimas y espejismos
queriendo de una vez labrar mi sino
o al menos combatir por intentarlo.

 
desierto-4.jpg




Mis páginas escribo siempre en blanco
sin nada poseer de contenido
con fuegos solamente de artificio
tapando a mis carencias y fracasos.

Su inútil pirotecnia es un muestrario
de todos los azotes que recibo
poniéndole yo mismo a este martirio
instantes cada vez más desgraciados.

Mi vida por entero es un naufragio
por mucho que presuma ser marino
grumete resultando algo indeciso
siquiera sin saber cruzar un charco.

Jinete de un indómito caballo
carezco de una silla con estribos
sin riendas que a mis huesos den cobijo
estando entre las coces de sus cascos.

De lidia se parece a un toro bravo
moviéndose feroz y enfurecido
rondándole a mi espíritu intranquilo
idéntico a la forma de un cadalso.

Conmigo los relojes se han parado
diciendo que mi tiempo ya ha prescrito
secuencias de momentos quebradizos
a punto de pasar sin afrontarlos.

Envidio a los que el rumbo tienen claro
sabiendo dirigirse a su destino
en tanto que yo a oscuras y perdido
camino por terreno calcinado.

Querría que no fueran nunca extraños
los pasos de mis íntimos designios
pudiéndolos un poco distinguirlos
aquellos verdaderos de los falsos.

Apenas sin hablar por todo callo
y al mínimo traspiés me cristalizo
lo mismo que en la fragua ante un martillo
se tornan los metales en remansos.

Y así por un desierto yo me arrastro
en medio de calimas y espejismos
queriendo de una vez labrar mi sino
o al menos combatir por intentarlo.


Pues yo pienso que tienes talento y que escribes bien. Disfruté leyendo tu poema.
Ánimo, Qinssonnas.
Saludos
 
No importa los avatares que la vida nos ponga enfrente el preludio de los versos siempre será tangible en el alma y la tenacidad de seguir luchando harán que brillen en cada obra.Magnífico poema! Un placer disfrutar de su hermosa poesía, QUINSONNAS, reciba la más cordial felicitación y saludo.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba