nube blanca
Poeta que no puede vivir sin el portal
Candentes llamaradas me cobijan
que tienen el deseo de besarte
y tiernas las miradas que se fijan
en todo el poderío de tu arte.
Mis labios sacrifican el aliento
llegando a ese fuego de tu boca
y creo que se acerca ya el momento
de amarte para no volverme loca.
Tus bellos ojos pido que los cierres
sintiendo sin barreras mi calor,
deseo que en mi tersa piel te aferres
y me amen tus sentidos sin pudor.
La hoguera que encendemos al besarnos
entiende que el placer es más que un juego,
teniendo la intención de desvelarnos,
que amando las caricias son de fuego.
Tere B.O
02-08-2014
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