nube blanca
Poeta que no puede vivir sin el portal
Mis caricias silvestres se florecen
al pensar en tenerte entre mis brazos,
con miradas sensuales que enardecen
seduciendo mi cuerpo sin rechazos.
La locura despierta los rincones
y se rompe el silencio en mil pedazos
cuando arrancas con prisa mis botones.
Me coronas con besos de lujuria
que mi cuerpo revive con su furia.
¡Que se enciendan las llamas del placer!
Esos labios olvidan las tensiones
al pedir que mi nombre lo menciones.
No hay temor descifrado por injuria
estrechando miradas como lazos
al poder seducirnos sin penuria.
En el lecho mis besos son los trazos
de candentes caricias que se mecen,
y desbordan las mieles con chispazos
de calores que amando se merecen.
Tere B.O
03-11-2014
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