Ricardo López Castro
*Deuteronómico*
Atrapado en las mieles fugaces, desabridas,
donde la unión suspira por un grano de arena,
desierto sin latido que rompe la cadena,
como un istmo de luz y de dunas suicidas.
Las ideas se truncan, triunfan las abatidas
del frenético alud de ruidos que condena
los amargos encuentros de un rumbo que enajena
los senderos del alma sin heridas.
Por un beso de Dios, mi mente en bruto,
síntomas yuxtapuestos, tiempos sin pasajeros,
donde solo hay cabida para la lejanía.
Las calles no responden, mas marcan el minuto,
ventanilla de un tren de árboles y aguaceros,
donde nunca se junta la noche con el día.
donde la unión suspira por un grano de arena,
desierto sin latido que rompe la cadena,
como un istmo de luz y de dunas suicidas.
Las ideas se truncan, triunfan las abatidas
del frenético alud de ruidos que condena
los amargos encuentros de un rumbo que enajena
los senderos del alma sin heridas.
Por un beso de Dios, mi mente en bruto,
síntomas yuxtapuestos, tiempos sin pasajeros,
donde solo hay cabida para la lejanía.
Las calles no responden, mas marcan el minuto,
ventanilla de un tren de árboles y aguaceros,
donde nunca se junta la noche con el día.