eduardocarpio
Poeta adicto al portal
CARMESÍES IRISANDO...
Cercano andaba el San Juan
aire denso del verano,
el sol endulza la fruta
y sus ojos, sin embargo,
fijan tristes sus miradas
más allá de cualquier rastro...
El azabache nocturno,
noche sin luna en lo alto,
iba tiznando el ensueño
resplandecido de blancos
arcoíris cenicientos;
aun con sus brillantes lampos
el alma se estremecía
con la sal del desamparo...
Pulcro, neto, todo aquello
de plata para el abrazo,
y en sus pechos, ¡qué temblores!
Fue por necedad del fatuo
plantar orillas de espinos
y les sangraron las manos,
probaron con la distancia
y los cielos se enceraron;
ignoraban que sus citas
azuleaban al raso
entre gotas de rocío...
Creyendo ver su cansancio,
durmió la furia su orgullo
entre el sopor de los salmos,
esos que visten las normas
bajo el palio del ornato...
Decididos y valientes
con la fuerza de sus actos,
fraguó su empeño feliz
mientras callaban los palcos...
Aquel encanto infinito
nunca podrían matarlo;
hoy las guirnaldas jaspean
carmesíes irisando...
eduardocarpio
28 de julio de 2014
Cercano andaba el San Juan
aire denso del verano,
el sol endulza la fruta
y sus ojos, sin embargo,
fijan tristes sus miradas
más allá de cualquier rastro...
El azabache nocturno,
noche sin luna en lo alto,
iba tiznando el ensueño
resplandecido de blancos
arcoíris cenicientos;
aun con sus brillantes lampos
el alma se estremecía
con la sal del desamparo...
Pulcro, neto, todo aquello
de plata para el abrazo,
y en sus pechos, ¡qué temblores!
Fue por necedad del fatuo
plantar orillas de espinos
y les sangraron las manos,
probaron con la distancia
y los cielos se enceraron;
ignoraban que sus citas
azuleaban al raso
entre gotas de rocío...
Creyendo ver su cansancio,
durmió la furia su orgullo
entre el sopor de los salmos,
esos que visten las normas
bajo el palio del ornato...
Decididos y valientes
con la fuerza de sus actos,
fraguó su empeño feliz
mientras callaban los palcos...
Aquel encanto infinito
nunca podrían matarlo;
hoy las guirnaldas jaspean
carmesíes irisando...
eduardocarpio
28 de julio de 2014
PS Amores apasionados, sufrieron para estar juntos, siendo casi adolescentes; desde entonces llevan 40 años, inseparablemente felices; peinan canas y me invitan a cada aniversario...