La angustia que la muerte y el dolor, los dioses y el destino provocan en los bichos vivientes que piensan la trascendencia, tiene cura. Porque los dioses nos abocan al destino, el destino, al dolor, y el dolor a la muerte… Pero cuando la muerte esté, nosotros no estaremos.
Orfeus Feakapok
Orfeus Feakapok
La muerte sí, después viene la nada.
Que no te condicione, pues, la vida
el miedo que la parca inadvertida
igual que loba infunde a la manada.
Al goce de existir le desagrada
la voluntad fatal, triste y rendida
a hedionda ley, severa y resentida.
¡Goza al punto ser glosa inacabada!
Dedícate a la dicha y al sosiego,
olvídate de dioses, de destino
y de la Muerte que el dolor reclama.
Busca el placer que el terrenal trasiego
cede y disfruta sofocando en vino
los golpes bajos de la aciaga dama.
Que no te condicione, pues, la vida
el miedo que la parca inadvertida
igual que loba infunde a la manada.
Al goce de existir le desagrada
la voluntad fatal, triste y rendida
a hedionda ley, severa y resentida.
¡Goza al punto ser glosa inacabada!
Dedícate a la dicha y al sosiego,
olvídate de dioses, de destino
y de la Muerte que el dolor reclama.
Busca el placer que el terrenal trasiego
cede y disfruta sofocando en vino
los golpes bajos de la aciaga dama.
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