el poema es mi mundo
Poeta asiduo al portal
Carretera
Larga y lucida te ves
cuando el mediodía corteja
tú pálida, negrura perdida
en distancia que no culmina
Con raudos carruajes te circulan
en apurados pasos te visitan
no meditan nunca en tu existir
solo te juzgan y critican
Pues casi siempre eres culpable
de lo que suceda al que trafica
sin saber que la imprudencia
casi siempre es la conseja
de aquellos que por ti, transitan
Nefasto resultado en ti se dan
siendo solo tú un servidor
que ayudas alcanzar distancias
de aquel que por placer necesidad o constancia
circula por tu arteria centenaria
De tierra polvorienta te formaste
al paso del que un día recorrió
a trote de caballo o descalzado
las trochas que sin más ingeniería
serían los caminos de hoy en día
Raudas amplias carreteras
circundan las distancias por doquiera
no dan premura al que anduviera
constante visitante en su vereda
Anuncia el riesgo en sus bajadas
al igual que nos indica los desvíos
del peligro nos alerta en sus barreras
colmada de anuncios y de vallas
Respeto por ti yo pediría
de aquellos que su culpa te darían
cubriendo su imprudencia con mentiras
humillando de forma reiterada
la humilde carretera que los guía
creyendo que con ello llegarían
a ser más dignos al otro día
escrito por: luis césar gonzález moya
Larga y lucida te ves
cuando el mediodía corteja
tú pálida, negrura perdida
en distancia que no culmina
Con raudos carruajes te circulan
en apurados pasos te visitan
no meditan nunca en tu existir
solo te juzgan y critican
Pues casi siempre eres culpable
de lo que suceda al que trafica
sin saber que la imprudencia
casi siempre es la conseja
de aquellos que por ti, transitan
Nefasto resultado en ti se dan
siendo solo tú un servidor
que ayudas alcanzar distancias
de aquel que por placer necesidad o constancia
circula por tu arteria centenaria
De tierra polvorienta te formaste
al paso del que un día recorrió
a trote de caballo o descalzado
las trochas que sin más ingeniería
serían los caminos de hoy en día
Raudas amplias carreteras
circundan las distancias por doquiera
no dan premura al que anduviera
constante visitante en su vereda
Anuncia el riesgo en sus bajadas
al igual que nos indica los desvíos
del peligro nos alerta en sus barreras
colmada de anuncios y de vallas
Respeto por ti yo pediría
de aquellos que su culpa te darían
cubriendo su imprudencia con mentiras
humillando de forma reiterada
la humilde carretera que los guía
creyendo que con ello llegarían
a ser más dignos al otro día
escrito por: luis césar gonzález moya