Carrusel

Luis de Pablos

Poeta veterano en el Portal
Dónde está aquel recuerdo que me redima.

Quién dice que yo he sido bueno.

Que he merecido ser el hijo de mi madre.

Qué es aquello que me distancia
de esta multitud de necios y de ciegos,
o acaso yo, necio y ciego,
no veo mi propia estulticia,
mi fracaso.

Acaso hay triunfo, laureles que lucir,
o somos un mero proyecto de silencios,
un construir cosas ante la nada.

Un remedar dioses que no existen.

Un rogar a un Dios ajeno a esto.

Dónde el amor evitó el fin,
dónde el dolor no duele
y, llorar porqué, sino hay más
que ausencias y silencios.


Un gigantesco carrusel
que arrastra sus inercias
hacia un final absurdo
vagamente teñido
de frustradas esperanzas.
 
Dónde está aquel recuerdo que me redima.

Quién dice que yo he sido bueno.

Que he merecido ser el hijo de mi madre.

Qué es aquello que me distancia
de esta multitud de necios y de ciegos,
o acaso yo, necio y ciego,
no veo mi propia estulticia,
mi fracaso.

Acaso hay triunfo, laureles que lucir,
o somos un mero proyecto de silencios,
un construir cosas ante la nada.

Un remedar dioses que no existen.

Un rogar a un Dios ajeno a esto.

Dónde el amor evitó el fin,
dónde el dolor no duele
y, llorar porqué, sino hay más
que ausencias y silencios.


Un gigantesco carrusel
que arrastra sus inercias
hacia un final absurdo
vagamente teñido
de frustradas esperanzas.


En carrusel se torna nuestra mente cuando las preguntas trascendentales se hacen presentes. Es inevitable y a veces conveniente pero, si el carrusel no para, fijo que perdemos el control.
Buen filosófico Luis, son muchas las ocasiones en las que las emociones nos asfixian.

Un abrazo.

Palmira
 
Es gracioso ver cómo hilvanas esas ideas, tropezando con la ropa que llevas puesta, que te queda muy grande. Pareces un poeta niño, que necesita trabajar, para ganar el pan.
 
Dónde está aquel recuerdo que me redima.

Quién dice que yo he sido bueno.

Que he merecido ser el hijo de mi madre.

Qué es aquello que me distancia
de esta multitud de necios y de ciegos,
o acaso yo, necio y ciego,
no veo mi propia estulticia,
mi fracaso.

Acaso hay triunfo, laureles que lucir,
o somos un mero proyecto de silencios,
un construir cosas ante la nada.

Un remedar dioses que no existen.

Un rogar a un Dios ajeno a esto.

Dónde el amor evitó el fin,
dónde el dolor no duele
y, llorar porqué, sino hay más
que ausencias y silencios.


Un gigantesco carrusel
que arrastra sus inercias
hacia un final absurdo
vagamente teñido
de frustradas esperanzas.

Bello e interesante poema Luis de Pablos lleno de interrogantes como la vida misma que a veces se mueve en círculos sin apenas darnos cuenta. El dolor siempre duele pero el amor siempre se queda contigo. El carrusel se mueve como una circunferencia perfecta donde los seres en los que nos sustentamos tienen su propio ritmo, sobrevivirlos es la mayor hazaña de la esperanza.
Encantada de leerte Poeta
Feliz martes:)
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo (opcional) de nuestra comunidad.

♥ Hacer una donación
Atrás
Arriba