Carta 1A.

Ligia Calderón Romero

Poeta veterano en el portal
Verano de 1993

Enero, 30, San José, Costa Rica


¡Te saludo ángel mío!


Aunque ya lo presentía, hace pocos días me he enterado de tu existencia. Eres un ángel de luz que ha venido a paliar la orfandad que trajo diciembre. Desde tu refugio percibo tus latidos y tu dulce sonrisa cuando presientes el amor que en mí despiertas.


Te imagino de tez blanca y cabellos de oro, difícil es imaginar tus ojos, pero no dudo que tendrás el sol en tu mirada, quizá, de almendro florecido. Tu voz, ¡ay tu voz!, sonoro timbre que deleitará mi desafinado tímpano y sin mucho esfuerzo le enseñarás el pentagrama de los sonidos.


Tus manitas dos tréboles de cinco panecillos tiernos que con el tiempo, tal vez, rozarán mi mejilla y yo podré comerlos a besos.


Te confieso que he tenido ya seis pares de esos panecillos dulces acariciando mi rostro y he probado la dulzura de sus roces y he saboreado entre mis labios el manjar de sus ternuras, pero aun así, espero con ansias los tuyos.


Oh princesita mía, tan mía te siento y tan ajena, te amaré por siempre.
 
Verano de 1993

Enero, 30, San José, Costa Rica


¡Te saludo ángel mío!


Aunque ya lo presentía, hace pocos días me he enterado de tu existencia. Eres un ángel de luz que ha venido a paliar la orfandad que trajo diciembre. Desde tu refugio percibo tus latidos y tu dulce sonrisa cuando presientes el amor que en mí despiertas.


Te imagino de tez blanca y cabellos de oro, difícil es imaginar tus ojos, pero no dudo que tendrás el sol en tu mirada, quizá, de almendro florecido. Tu voz, ¡ay tu voz!, sonoro timbre que deleitará mi desafinado tímpano y sin mucho esfuerzo le enseñarás el pentagrama de los sonidos.


Tus manitas dos tréboles de cinco panecillos tiernos que con el tiempo, tal vez, rozarán mi mejilla y yo podré comerlos a besos.


Te confieso que he tenido ya seis pares de esos panecillos dulces acariciando mi rostro y he probado la dulzura de sus roces y he saboreado entre mis labios el manjar de sus ternuras, pero aun así, espero con ansias los tuyos.


Oh princesita mía, tan mía te siento y tan ajena, te amaré por siempre.
Que linda misiva querida Ligia!!!
Volcas tu gran amor en estos renglones dulces para un angelito que sientes a flor del alma, del corazón.
Gusto inmenso amiga recorrer esta carta que compartes y voy por la segunda!!!
Un abrazo gigante con todo mi cariño y admiración
Camelia
 
Verano de 1993

Enero, 30, San José, Costa Rica


¡Te saludo ángel mío!


Aunque ya lo presentía, hace pocos días me he enterado de tu existencia. Eres un ángel de luz que ha venido a paliar la orfandad que trajo diciembre. Desde tu refugio percibo tus latidos y tu dulce sonrisa cuando presientes el amor que en mí despiertas.


Te imagino de tez blanca y cabellos de oro, difícil es imaginar tus ojos, pero no dudo que tendrás el sol en tu mirada, quizá, de almendro florecido. Tu voz, ¡ay tu voz!, sonoro timbre que deleitará mi desafinado tímpano y sin mucho esfuerzo le enseñarás el pentagrama de los sonidos.


Tus manitas dos tréboles de cinco panecillos tiernos que con el tiempo, tal vez, rozarán mi mejilla y yo podré comerlos a besos.


Te confieso que he tenido ya seis pares de esos panecillos dulces acariciando mi rostro y he probado la dulzura de sus roces y he saboreado entre mis labios el manjar de sus ternuras, pero aun así, espero con ansias los tuyos.


Oh princesita mía, tan mía te siento y tan ajena, te amaré por siempre.
Una ternura con la magnitud de tu alma. Me encantó !! Te dejo mi cariño de siempre estimada Ligia.
 
Verano de 1993

Enero, 30, San José, Costa Rica


¡Te saludo ángel mío!


Aunque ya lo presentía, hace pocos días me he enterado de tu existencia. Eres un ángel de luz que ha venido a paliar la orfandad que trajo diciembre. Desde tu refugio percibo tus latidos y tu dulce sonrisa cuando presientes el amor que en mí despiertas.


Te imagino de tez blanca y cabellos de oro, difícil es imaginar tus ojos, pero no dudo que tendrás el sol en tu mirada, quizá, de almendro florecido. Tu voz, ¡ay tu voz!, sonoro timbre que deleitará mi desafinado tímpano y sin mucho esfuerzo le enseñarás el pentagrama de los sonidos.


Tus manitas dos tréboles de cinco panecillos tiernos que con el tiempo, tal vez, rozarán mi mejilla y yo podré comerlos a besos.


Te confieso que he tenido ya seis pares de esos panecillos dulces acariciando mi rostro y he probado la dulzura de sus roces y he saboreado entre mis labios el manjar de sus ternuras, pero aun así, espero con ansias los tuyos.


Oh princesita mía, tan mía te siento y tan ajena, te amaré por siempre.
" Te amaré por siempre" mmm...Bueno, a este no le aplicaremos ningún monto deducible. Saludos cordiales, Ligia.
 
Que linda misiva querida Ligia!!!
Volcas tu gran amor en estos renglones dulces para un angelito que sientes a flor del alma, del corazón.
Gusto inmenso amiga recorrer esta carta que compartes y voy por la segunda!!!
Un abrazo gigante con todo mi cariño y admiración
Camelia
Saludos bella Camelia!
Como te habrás dado cuenta por las fechas de los escritos, estas dos cartas fueron escritas hace ya muchos años, el ángel a quien le escribo acaba de licenciarse de la UCR y además este 23 de julio cumplió sus 25, traté de escribirle algo en homenaje a en su día pero no salió nada y entonces rebuscando entre mis viejos escritos me encontré estas dos cartas y a falta de algo nuevo se me ocurrió subirlas jajaja, como verás ya ella no es una niña aunque para mi lo sigue siendo y bueno aún le sigo cantando mis letritas, es un tesorito de 13 que tengo y amo con todo mi corazón, tres de ellos tienen dos añitos pasados, un par de ellos mellizos y otro primito de elllos.

mi cariño y agradecimiento bella Camy, yn millónnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnn...

ligiA
 
Saludos bella Camelia!
Como te habrás dado cuenta por las fechas de los escritos, estas dos cartas fueron escritas hace ya muchos años, el ángel a quien le escribo acaba de licenciarse de la UCR y además este 23 de julio cumplió sus 25, traté de escribirle algo en homenaje a en su día pero no salió nada y entonces rebuscando entre mis viejos escritos me encontré estas dos cartas y a falta de algo nuevo se me ocurrió subirlas jajaja, como verás ya ella no es una niña aunque para mi lo sigue siendo y bueno aún le sigo cantando mis letritas, es un tesorito de 13 que tengo y amo con todo mi corazón, tres de ellos tienen dos añitos pasados, un par de ellos mellizos y otro primito de elllos.

mi cariño y agradecimiento bella Camy, yn millónnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnn...

ligiA
Si Ligia me percaté de la data y me prendé de inmediato...
Es hermoso este obsequio, más aún cuando tan bella bebita hoy es toda una profesional, una bella mujer....
Otro abrazo querida amiga
Camelia
 
Un corazón cómplice de ternura emerge entre las letras llenas de amor y se plasma desde lo más profundo del corazón pasado hasta el presente, maravillosa prosa, saludos Alex
 
Verano de 1993

Enero, 30, San José, Costa Rica


¡Te saludo ángel mío!


Aunque ya lo presentía, hace pocos días me he enterado de tu existencia. Eres un ángel de luz que ha venido a paliar la orfandad que trajo diciembre. Desde tu refugio percibo tus latidos y tu dulce sonrisa cuando presientes el amor que en mí despiertas.


Te imagino de tez blanca y cabellos de oro, difícil es imaginar tus ojos, pero no dudo que tendrás el sol en tu mirada, quizá, de almendro florecido. Tu voz, ¡ay tu voz!, sonoro timbre que deleitará mi desafinado tímpano y sin mucho esfuerzo le enseñarás el pentagrama de los sonidos.


Tus manitas dos tréboles de cinco panecillos tiernos que con el tiempo, tal vez, rozarán mi mejilla y yo podré comerlos a besos.


Te confieso que he tenido ya seis pares de esos panecillos dulces acariciando mi rostro y he probado la dulzura de sus roces y he saboreado entre mis labios el manjar de sus ternuras, pero aun así, espero con ansias los tuyos.


Oh princesita mía, tan mía te siento y tan ajena, te amaré por siempre.


Belleza sin igual, leo versos y a la vez veo imágenes que ofrecen el más tierno sentimiento que desde el corazón de una madre puede existir, me ha cautivado en gran manera mi bella Ligia, un saludo y gran abrazo hoy día.
 
Verano de 1993

Enero, 30, San José, Costa Rica


¡Te saludo ángel mío!


Aunque ya lo presentía, hace pocos días me he enterado de tu existencia. Eres un ángel de luz que ha venido a paliar la orfandad que trajo diciembre. Desde tu refugio percibo tus latidos y tu dulce sonrisa cuando presientes el amor que en mí despiertas.


Te imagino de tez blanca y cabellos de oro, difícil es imaginar tus ojos, pero no dudo que tendrás el sol en tu mirada, quizá, de almendro florecido. Tu voz, ¡ay tu voz!, sonoro timbre que deleitará mi desafinado tímpano y sin mucho esfuerzo le enseñarás el pentagrama de los sonidos.


Tus manitas dos tréboles de cinco panecillos tiernos que con el tiempo, tal vez, rozarán mi mejilla y yo podré comerlos a besos.


Te confieso que he tenido ya seis pares de esos panecillos dulces acariciando mi rostro y he probado la dulzura de sus roces y he saboreado entre mis labios el manjar de sus ternuras, pero aun así, espero con ansias los tuyos.


Oh princesita mía, tan mía te siento y tan ajena, te amaré por siempre.
Me ha ilusionado la dulzura de tu relato. Palabras llenas de sentimiento, que trascienden el texto, para alojarse en el corazón del lector. Precioso relato. Un abrazo.
 
Verano de 1993

Enero, 30, San José, Costa Rica


¡Te saludo ángel mío!


Aunque ya lo presentía, hace pocos días me he enterado de tu existencia. Eres un ángel de luz que ha venido a paliar la orfandad que trajo diciembre. Desde tu refugio percibo tus latidos y tu dulce sonrisa cuando presientes el amor que en mí despiertas.


Te imagino de tez blanca y cabellos de oro, difícil es imaginar tus ojos, pero no dudo que tendrás el sol en tu mirada, quizá, de almendro florecido. Tu voz, ¡ay tu voz!, sonoro timbre que deleitará mi desafinado tímpano y sin mucho esfuerzo le enseñarás el pentagrama de los sonidos.


Tus manitas dos tréboles de cinco panecillos tiernos que con el tiempo, tal vez, rozarán mi mejilla y yo podré comerlos a besos.


Te confieso que he tenido ya seis pares de esos panecillos dulces acariciando mi rostro y he probado la dulzura de sus roces y he saboreado entre mis labios el manjar de sus ternuras, pero aun así, espero con ansias los tuyos.


Oh princesita mía, tan mía te siento y tan ajena, te amaré por siempre.
Me encantò la ternura que hay en tu prosa Ligia
No sè si sea hijita y nietita, dependiendo de tu tiempo que no sè
Pero se aman y desea que vengan ya.
Te abrazo y que seas muy feliz, aunque esta prosa tiene un poco de tiempo.
Saludos Ligia.
 
Verano de 1993

Enero, 30, San José, Costa Rica


¡Te saludo ángel mío!


Aunque ya lo presentía, hace pocos días me he enterado de tu existencia. Eres un ángel de luz que ha venido a paliar la orfandad que trajo diciembre. Desde tu refugio percibo tus latidos y tu dulce sonrisa cuando presientes el amor que en mí despiertas.


Te imagino de tez blanca y cabellos de oro, difícil es imaginar tus ojos, pero no dudo que tendrás el sol en tu mirada, quizá, de almendro florecido. Tu voz, ¡ay tu voz!, sonoro timbre que deleitará mi desafinado tímpano y sin mucho esfuerzo le enseñarás el pentagrama de los sonidos.


Tus manitas dos tréboles de cinco panecillos tiernos que con el tiempo, tal vez, rozarán mi mejilla y yo podré comerlos a besos.


Te confieso que he tenido ya seis pares de esos panecillos dulces acariciando mi rostro y he probado la dulzura de sus roces y he saboreado entre mis labios el manjar de sus ternuras, pero aun así, espero con ansias los tuyos.


Oh princesita mía, tan mía te siento y tan ajena, te amaré por siempre.

Tus encantadoras letras se roban el corazón del lector, me da la impresión de que tienen amor de madre, aunque por otra parte, también me hacen pensar en una sobrina o familiar muy cercano, cualquiera que sea el caso las he disfrutado, saludos.
 
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Prosa del MES


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Muchas FELICIDADES
MUNDOPOESIA.COM
 
Verano de 1993

Enero, 30, San José, Costa Rica


¡Te saludo ángel mío!


Aunque ya lo presentía, hace pocos días me he enterado de tu existencia. Eres un ángel de luz que ha venido a paliar la orfandad que trajo diciembre. Desde tu refugio percibo tus latidos y tu dulce sonrisa cuando presientes el amor que en mí despiertas.


Te imagino de tez blanca y cabellos de oro, difícil es imaginar tus ojos, pero no dudo que tendrás el sol en tu mirada, quizá, de almendro florecido. Tu voz, ¡ay tu voz!, sonoro timbre que deleitará mi desafinado tímpano y sin mucho esfuerzo le enseñarás el pentagrama de los sonidos.


Tus manitas dos tréboles de cinco panecillos tiernos que con el tiempo, tal vez, rozarán mi mejilla y yo podré comerlos a besos.


Te confieso que he tenido ya seis pares de esos panecillos dulces acariciando mi rostro y he probado la dulzura de sus roces y he saboreado entre mis labios el manjar de sus ternuras, pero aun así, espero con ansias los tuyos.


Oh princesita mía, tan mía te siento y tan ajena, te amaré por siempre.
Bella ternura que en magnitud clara va dejando como renglones
de bella sensibilidad. saludos amables de luzyabsenta
 
" Te amaré por siempre" mmm...Bueno, a este no le aplicaremos ningún monto deducible. Saludos cordiales, Ligia.
Así es Sergio, la sigo amando como el día en que supe de su existencia, ella sigue siendo, con mis demás sobrinitos el amor de mi vida, los amo tanto como si fuesen míos jejeje, un abrazote y un millónnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnn...

ligiA
 
Así es Sergio, la sigo amando como el día en que supe de su existencia, ella sigue siendo, con mis demás sobrinitos el amor de mi vida, los amo tanto como si fuesen míos jejeje, un abrazote y un millónnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnnn...

ligiA
Sentir amor es lo máximo. Saludos, Ligia.
 
que belleza y que ternura...
Que grato encontrar tu carta tan llena y dulce.

saludos.
 
Última edición por un moderador:
Verano de 1993

Enero, 30, San José, Costa Rica


¡Te saludo ángel mío!


Aunque ya lo presentía, hace pocos días me he enterado de tu existencia. Eres un ángel de luz que ha venido a paliar la orfandad que trajo diciembre. Desde tu refugio percibo tus latidos y tu dulce sonrisa cuando presientes el amor que en mí despiertas.


Te imagino de tez blanca y cabellos de oro, difícil es imaginar tus ojos, pero no dudo que tendrás el sol en tu mirada, quizá, de almendro florecido. Tu voz, ¡ay tu voz!, sonoro timbre que deleitará mi desafinado tímpano y sin mucho esfuerzo le enseñarás el pentagrama de los sonidos.


Tus manitas dos tréboles de cinco panecillos tiernos que con el tiempo, tal vez, rozarán mi mejilla y yo podré comerlos a besos.


Te confieso que he tenido ya seis pares de esos panecillos dulces acariciando mi rostro y he probado la dulzura de sus roces y he saboreado entre mis labios el manjar de sus ternuras, pero aun así, espero con ansias los tuyos.


Oh princesita mía, tan mía te siento y tan ajena, te amaré por siempre.
Que hermosas palabras, Ligia para los seres más maravillosos de la tierra. Bendiciones para todos ellos, caigan en rayos de luz siempre.
Es un gusto pasar a leer y percibir el gran amor que emana de tu corazón.
Un abrazo grande, querida Ligia.
Saludos con mi cariño.
Azalea.
 

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