Elisalle
Poetisa
CARTA A MI AMIGO:
Pareciera que cuando se escribe una misiva las palabras fueran más verdad, fluyen, no se necesita estar buscando musicalidad, solamente es abrir de par en par las puertas del alma y el pensamiento guía.
Uno no sabe cómo nace un afecto porque es en forma tan sutil que ni cuenta se da cuando el interés está abocado a otra circunstancia. Va pasando el tiempo, se sigue coincidiendo y no se preocupa si está o no, si vino, si no, si algún mensaje dejó. Hay un instante en que sí se empieza a preocupar de estas pequeñeces: ¿Está, vino, hay algo escrito para mí? No, nada, ya ha pasado una semana. Ah, hombres, como todos no más…
Un día encuentra una carta como la que he recibido hoy de ti y el corazón se agita mientras leo, aunque se trate de mi amigo. Me cuentas del tiempo que es tan escaso, del trabajo y entiendo, casi visualizo tu cara cuando estás escribiendo esto para mí. Yo también te he pensado y ahora me preocupo de saber de esos detalles que mencioné con antelación: ¿Vino, a qué hora vino, por qué no dejó un mensaje? No, no dejaste y me siento engañada, frustrada, enfadada, una mentira más pero ahora molesta.
Amigo, tenemos algo que no tiene nombre, solo es una plantita que fuimos regando sin saber que lo hacíamos, reverdece el tierno brote. Ya te echo de menos si pasan días y nada sé de ti.
A veces me siento un tanto ridícula porque sueño que contigo vivo en otras épocas, en el Romanticismo y yo camino de tu brazo por jardines encantados, luciendo vestido largo, el cabello tomado y bajo una suave sombrilla, sonriendo conversamos de los manuscritos que nos enviamos.
Pase lo que pase con esta historia que empezamos sin saber, aunque no fuera nunca realidad, doy gracias porque siento que al conocerte se completó mi vida, había un vacío que llenas tú, amigo y no permitiré que me borres de tu mente porque me lo pides de ese modo tan masculino y deferente, que me siento la dama más bendecida de este mundo, mujer como jamás me sentí.
Te quiero tanto, amigo.
Margarita
12/09/2013
“Todos los derechos Reservados.
Prohibida su reproducción parcial
y/o total por cualquier medio”
@
Propiedad Intectual <propiedad.intelectual@dibam
Pareciera que cuando se escribe una misiva las palabras fueran más verdad, fluyen, no se necesita estar buscando musicalidad, solamente es abrir de par en par las puertas del alma y el pensamiento guía.
Uno no sabe cómo nace un afecto porque es en forma tan sutil que ni cuenta se da cuando el interés está abocado a otra circunstancia. Va pasando el tiempo, se sigue coincidiendo y no se preocupa si está o no, si vino, si no, si algún mensaje dejó. Hay un instante en que sí se empieza a preocupar de estas pequeñeces: ¿Está, vino, hay algo escrito para mí? No, nada, ya ha pasado una semana. Ah, hombres, como todos no más…
Un día encuentra una carta como la que he recibido hoy de ti y el corazón se agita mientras leo, aunque se trate de mi amigo. Me cuentas del tiempo que es tan escaso, del trabajo y entiendo, casi visualizo tu cara cuando estás escribiendo esto para mí. Yo también te he pensado y ahora me preocupo de saber de esos detalles que mencioné con antelación: ¿Vino, a qué hora vino, por qué no dejó un mensaje? No, no dejaste y me siento engañada, frustrada, enfadada, una mentira más pero ahora molesta.
Amigo, tenemos algo que no tiene nombre, solo es una plantita que fuimos regando sin saber que lo hacíamos, reverdece el tierno brote. Ya te echo de menos si pasan días y nada sé de ti.
A veces me siento un tanto ridícula porque sueño que contigo vivo en otras épocas, en el Romanticismo y yo camino de tu brazo por jardines encantados, luciendo vestido largo, el cabello tomado y bajo una suave sombrilla, sonriendo conversamos de los manuscritos que nos enviamos.
Pase lo que pase con esta historia que empezamos sin saber, aunque no fuera nunca realidad, doy gracias porque siento que al conocerte se completó mi vida, había un vacío que llenas tú, amigo y no permitiré que me borres de tu mente porque me lo pides de ese modo tan masculino y deferente, que me siento la dama más bendecida de este mundo, mujer como jamás me sentí.
Te quiero tanto, amigo.
Margarita
12/09/2013
“Todos los derechos Reservados.
Prohibida su reproducción parcial
y/o total por cualquier medio”
@
Propiedad Intectual <propiedad.intelectual@dibam
Última edición: