Carta a mi gato Xander

esza

Poeta recién llegado
Martes 13 de octubre de 2015.

Estoy con las emociones a flor de piel, el día de ayer te arrebataron de nuestro lado, no conozco a la persona que lo hizo, no lo puedo catalogar de cruel sin conocer todos los hechos, solo sé que cada hora que pasa te veo en mi mente como la primera vez que te vi y me enamoré de ese ser pequeño e indefenso, llegaste solito a nuestro hogar poco a poco nos ganamos tu confianza y al final de tus días ya nos amabas completamente como nosotros a ti.

Me duele el saber que ya no estarás con nosotros, me vuelve loca el pensar que ibas de camino a casa para desayunar con tus hermanitos y que alguien que tal vez no se fijó o al verte lo hizo de todos modos, te atropelló. Nosotros te seguimos esperando en casa, cuando vimos que ya no llegabas nos preocupamos muchísimo, pero esa preocupación no se compara con el dolor que sentí y sigo sintiendo cuando me hablaron y me dijeron: “Atropellaron a Xander”, sentí que mi mundo se tambaleaba, empecé a llorar como loca y en el fondo tenía la vaga esperanza de que no fueras tú, de que estuvieras vivo jugando con tu hermanito Jack en el jardín, sabes que no fui a la universidad, tenía que asegurarme de que fueras tú, pero en el fondo yo sabía que lo eras. Te busqué y no te encontré, tengo los ojos hinchados de tanto llorar.

Hoy han pasado 24 horas desde que te fuiste, te sigo esperando, no lo asimilo tu hermano Jack te extraña, extraña el dormir abrazado a ti, ya que tú eras su hermanito mayor, extraña el jugar contigo, yo extraño el no verte en la casa, tu ausencia se nota, se siente un vacío. Al estar escribiendo esto no puedo parar de llorar, de culparme por no haberte metido esa noche a casa, estabas tan chiquito, ni siquiera tenías un añito, solo tenías 6 meses.

Xander fuiste y siempre serás parte de la familia, te queremos mucho, y aunque yo sé que estás en un mejor lugar eso no quita el hueco que dejaste en nuestras vidas, eras un gatito perfecto, de la cabeza a los pies, no se me olvida el color de tus ojos, de tu pelaje, no acepto que no estas más aquí. Te extrañamos y queremos.

Tantos planes que teníamos contigo, te íbamos a llevar a operar, te íbamos a arreglar una casita para ti y para tu hermanito para que no pasaran frio, íbamos a hacer una puerta en el patio para ustedes, me encantaba verte debajo del aire acondicionado cuando tenías calor, me encantaba verte correr cuando le hablábamos a tu hermano Sultán, me encantaba ver que hacías todo lo que él hace, parecían trillizos, me encantaba ver el cómo cuidaban a su hermana Bianca, el como ella te acicalaba como si fueras su bebito. Solo me queda decirte que vamos a cuidar mucho a Jack, que lo vamos a mimar más, que lo vamos a defender y cobijar como tú lo hacías.

Tal vez a mí me ha dado más fuerte la llorona, tal vez yo sea la más sensible de la familia o tal vez fue porque yo te traje a nuestro hogar, pero todas en la familia te lloramos, no moriste como un gatito anónimo, moriste como nuestro gatito y fuiste llorado por tu familia.

Me he desahogado contigo, te he contado como me siento y creo que es el primer paso para empezar a sanar, y para recordarte no con tristeza sino con el amor y cariño que siempre te vamos a tener.

Tu mami Chiquis.
 
Martes 13 de octubre de 2015.

Estoy con las emociones a flor de piel, el día de ayer te arrebataron de nuestro lado, no conozco a la persona que lo hizo, no lo puedo catalogar de cruel sin conocer todos los hechos, solo sé que cada hora que pasa te veo en mi mente como la primera vez que te vi y me enamoré de ese ser pequeño e indefenso, llegaste solito a nuestro hogar poco a poco nos ganamos tu confianza y al final de tus días ya nos amabas completamente como nosotros a ti.

Me duele el saber que ya no estarás con nosotros, me vuelve loca el pensar que ibas de camino a casa para desayunar con tus hermanitos y que alguien que tal vez no se fijó o al verte lo hizo de todos modos, te atropelló. Nosotros te seguimos esperando en casa, cuando vimos que ya no llegabas nos preocupamos muchísimo, pero esa preocupación no se compara con el dolor que sentí y sigo sintiendo cuando me hablaron y me dijeron: “Atropellaron a Xander”, sentí que mi mundo se tambaleaba, empecé a llorar como loca y en el fondo tenía la vaga esperanza de que no fueras tú, de que estuvieras vivo jugando con tu hermanito Jack en el jardín, sabes que no fui a la universidad, tenía que asegurarme de que fueras tú, pero en el fondo yo sabía que lo eras. Te busqué y no te encontré, tengo los ojos hinchados de tanto llorar.

Hoy han pasado 24 horas desde que te fuiste, te sigo esperando, no lo asimilo tu hermano Jack te extraña, extraña el dormir abrazado a ti, ya que tú eras su hermanito mayor, extraña el jugar contigo, yo extraño el no verte en la casa, tu ausencia se nota, se siente un vacío. Al estar escribiendo esto no puedo parar de llorar, de culparme por no haberte metido esa noche a casa, estabas tan chiquito, ni siquiera tenías un añito, solo tenías 6 meses.

Xander fuiste y siempre serás parte de la familia, te queremos mucho, y aunque yo sé que estás en un mejor lugar eso no quita el hueco que dejaste en nuestras vidas, eras un gatito perfecto, de la cabeza a los pies, no se me olvida el color de tus ojos, de tu pelaje, no acepto que no estas más aquí. Te extrañamos y queremos.

Tantos planes que teníamos contigo, te íbamos a llevar a operar, te íbamos a arreglar una casita para ti y para tu hermanito para que no pasaran frio, íbamos a hacer una puerta en el patio para ustedes, me encantaba verte debajo del aire acondicionado cuando tenías calor, me encantaba verte correr cuando le hablábamos a tu hermano Sultán, me encantaba ver que hacías todo lo que él hace, parecían trillizos, me encantaba ver el cómo cuidaban a su hermana Bianca, el como ella te acicalaba como si fueras su bebito. Solo me queda decirte que vamos a cuidar mucho a Jack, que lo vamos a mimar más, que lo vamos a defender y cobijar como tú lo hacías.

Tal vez a mí me ha dado más fuerte la llorona, tal vez yo sea la más sensible de la familia o tal vez fue porque yo te traje a nuestro hogar, pero todas en la familia te lloramos, no moriste como un gatito anónimo, moriste como nuestro gatito y fuiste llorado por tu familia.

Me he desahogado contigo, te he contado como me siento y creo que es el primer paso para empezar a sanar, y para recordarte no con tristeza sino con el amor y cariño que siempre te vamos a tener.

Tu mami Chiquis.

Lo siento. De verdad.

Un abrazo
 
Bienvenida, Esza, buen inicio en el portal compartiendo, en esta sentida carta, ese dolor por la desgraciada muerte de vuestro gatito.

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