Carrió
José Carrió Seser
Postdata, un término que sugiere un olvido, una epístola inacabada, algo que ha quedado por decir, cuando parece que ya todo está dicho; y quizá sea eso lo que pretendo, por esa razón esto no es para vosotros que lo estáis leyendo, porque.... hoy he querido escribirte a ti; aunque no estés, pero sin embargo estás; porque lo cierto es que siempre estás, - sólo deja de estar aquel que es del todo olvidado -, así que creo que seguirás así, estando, al menos mientras le quede un solo latido a este ya maltrecho corazón mío.
Mira, no se si llegué a decírtelo alguna vez o no; ya me conoces, igual sin darme apenas cuenta digo en voz alta lo que pienso, que a veces callo lo que debiera decir, pero por muy “manida” que sea la frase.... tu eras mi faro, la estrella del navegante, el pionero cuyas huellas marcan el camino a seguir, el espejo donde en más de una ocasión traté de mirarme, aunque sin conseguirlo nunca del todo – siempre noté mi reflejo algo borroso - , al fin y al cabo soy “el pequeño” y tu ....has sido tan grande.....
No puedes imaginarte ahora mismo la cantidad de recuerdos que me vienen a la memoria y sin embargo, me parecen escasos para los que desearía tener ahora, en fin, ya sabes... la distancia, algún que otro desencuentro, (hay que ver, que nimio me parece todo ahora), por eso te pido perdón, por no haberme dado cuenta con más tiempo de que tú ya me habías perdonado mucho antes, y es que obviamente yo no soy tú; yo a veces me olvido de hacer esa llamada a un ser querido, o de decir la palabra justa en el momento oportuno; en fin, tampoco me diste tiempo para aprender más.
Bueno, supongo que no necesito ser demasiado prolijo en palabras para que hayas entendido ya que lo que sucede es que ¡te echo de menos!.
Aunque sigas estando.
Mira, no se si llegué a decírtelo alguna vez o no; ya me conoces, igual sin darme apenas cuenta digo en voz alta lo que pienso, que a veces callo lo que debiera decir, pero por muy “manida” que sea la frase.... tu eras mi faro, la estrella del navegante, el pionero cuyas huellas marcan el camino a seguir, el espejo donde en más de una ocasión traté de mirarme, aunque sin conseguirlo nunca del todo – siempre noté mi reflejo algo borroso - , al fin y al cabo soy “el pequeño” y tu ....has sido tan grande.....
No puedes imaginarte ahora mismo la cantidad de recuerdos que me vienen a la memoria y sin embargo, me parecen escasos para los que desearía tener ahora, en fin, ya sabes... la distancia, algún que otro desencuentro, (hay que ver, que nimio me parece todo ahora), por eso te pido perdón, por no haberme dado cuenta con más tiempo de que tú ya me habías perdonado mucho antes, y es que obviamente yo no soy tú; yo a veces me olvido de hacer esa llamada a un ser querido, o de decir la palabra justa en el momento oportuno; en fin, tampoco me diste tiempo para aprender más.
Bueno, supongo que no necesito ser demasiado prolijo en palabras para que hayas entendido ya que lo que sucede es que ¡te echo de menos!.
Aunque sigas estando.