Carta a mi yo adolescente.

Engel

SOÑADOR TOCANDO CON LOS PIES EN TIERRA
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No es tarea fácil escribirte, tampoco lo es saber cuánto espacio sigues ocupando dentro de mí. No sólo te pienso. Te respiro. Los años me hablan en tu cuerpo con todos sus sentidos. Cuesta creer que hayan pasado tantos desde la primera vez que quise moldear tu voz con un verso. Debes saber que tu verdadera dimensión de la realidad sigue atrapada en mis palabras. Tenía ganas de estar así contigo, hablarte desde el futuro, sin sombras, sin miedos, sin teléfono, sin vergüenza, sin vértigos de poesía, sin minutos, sin horas, sin segundos.
Necesitaba temblar contigo, estar de nuevo en ti, como que no pasó el tiempo, como que no pasaron los momentos brillantes y las tardes tristes. Las ardientes frustraciones y los días repetidos. Qué osadía más irremediable, qué desatino necesario éste de transmitir del cerebro a la boca, conjuntando la memoria y el verbo para conversar contigo de una forma que sólo tú y yo entendemos.
Podría darte pistas, facilitarte cifras, sin embargo, de algún modo, pienso que empezar otra vez... es mentira. Empezar otra vez... es ser los mismos. Comprendo que adelantarse al futuro no es solamente dulce, no siempre consuela, también araña y desmenuza, también arranca y descompone. Decirte que convendría reinventarse de nuevo, y conservar los principios para no equivocarte en los cambios y porque siempre es necesario tener un punto de partida. Lo único que necesitas, ya lo tienes. Tiempo es lo único que necesitas.
Al final todo es cuestión de tiempo. Hablo de ese tiempo que nos roban irremisiblemente. Sé que eso ahora no te preocupa, bastante tienes con tus problemas de adolescente. Agradezco esta oportunidad, me cuesta mucho hablar en pasado con tu voz presente acurrucada en mi memoria, pero quería contarte, decirte que nunca estuviste solo aunque hubo un momento que así lo creíste.
¿Recuerdas a esa preciosa jovencita que conociste el otro día en el instituto? ¡Qué mal te sentiste al verla en compañía del guaperas de tercero!. Tranquilo, con el tiempo ella llevará tus ojos cuando ya no sean tus ojos y llorará con el peso de tus lágrimas. Ella hará virguerías con tu corazón. Sin apenas conocerla se te hincharon los pulmones con un piropo silencioso y ese poquito de aire restante se te quedó hirviendo en las venas, pero no fue más que un preludio de lo que será tu mano el día que toque su cuerpo por primera vez.

Te dibujaría el futuro en la frente. Te explicaría todo cuando sé, si hallase la palabra adecuada que al aire lo dibuje, pero para ti no sería más que los restos de un milagro evaporándose. Ya te he dicho lo más importante, el resto es aprender. Aprender a mirar de otra manera. Aprender a esperar. Aprender a vivir continuamente, para poder amar sin medida y sin tiempo.

(Pdta. Convendría que la invitases a salir.)
 

No es tarea fácil escribirte, tampoco lo es saber cuánto espacio sigues ocupando dentro de mí. No sólo te pienso. Te respiro. Los años me hablan en tu cuerpo con todos sus sentidos. Cuesta creer que hayan pasado tantos desde la primera vez que quise moldear tu voz con un verso. Debes saber que tu verdadera dimensión de la realidad sigue atrapada en mis palabras. Tenía ganas de estar así contigo, hablarte desde el futuro, sin sombras, sin miedos, sin teléfono, sin vergüenza, sin vértigos de poesía, sin minutos, sin horas, sin segundos.
Necesitaba temblar contigo, estar de nuevo en ti, como que no pasó el tiempo, como que no pasaron los momentos brillantes y las tardes tristes. Las ardientes frustraciones y los días repetidos. Qué osadía más irremediable, qué desatino necesario éste de transmitir del celebro a la boca, conjuntando la memoria y el verbo para conversar contigo de una forma que sólo tú y yo entendemos.
Podría darte pistas, facilitarte cifras, sin embargo, de algún modo, pienso que empezar otra vez... es mentira. Empezar otra vez... es ser los mismos. Comprendo que adelantarse al futuro no es solamente dulce, no siempre consuela, también araña y desmenuza, también arranca y descompone. Decirte que convendría reinventarse de nuevo, y conservar los principios para no equivocarte en los cambios y porque siempre es necesario tener un punto de partida. Lo único que necesitas, ya lo tienes. Tiempo es lo único que necesitas.
Al final todo es cuestión de tiempo. Hablo de ese tiempo que nos roban irremisiblemente. Sé que eso ahora no te preocupa, bastante tienes con tus problemas de adolescente. Agradezco esta oportunidad, me cuesta mucho hablar en pasado con tu voz presente acurrucada en mi memoria, pero quería contarte, decirte que nunca estuviste solo aunque hubo un momento que así lo creíste.
¿Recuerdas a esa preciosa jovencita que conociste el otro día en el instituto? ¡Qué mal te sentiste al verla en compañía del guaperas de tercero!. Tranquilo, con el tiempo ella llevará tus ojos cuando ya no sean tus ojos y llorará con el peso de tus lágrimas. Ella hará virguerías con tu corazón. Sin apenas conocerla se te hincharon los pulmones con un piropo silencioso y ese poquito de aire restante se te quedó hirviendo en las venas, pero no fue más que un preludio de lo que será tu mano el día que toque su cuerpo por primera vez.

Te dibujaría el futuro en la frente. Te explicaría todo cuando sé, si hallase la palabra adecuada que al aire lo dibuje, pero para ti no sería más que los restos de un milagro evaporándose. Ya te he dicho lo más importante, el resto es aprender. Aprender a mirar de otra manera. Aprender a esperar. Aprender a vivir continuamente, para poder amar sin medida y sin tiempo.

(Pdta. Convendría que la invitases a salir.)


Qué original, Engel, y que difícil es conectar con esa parte de nosotros, con esa etapa cuando ya ha pasado. Tú, lo has hecho estupendamente, lo has bordado para plasmar ese diálogo con tu "YO" adolencente y con esas cosas que quedaron pendientes y esas otras de las que pudiste disfrutar. Nunca es tarde para volver al pasado, aunque sea un ratito y volver a mirarte cuando todo estaba bien.

Te felicito amigo, un gran trabajo.

Un beso con todo cariño.
 
MaríaA.G;4819475 dijo:
Qué original, Engel, y que difícil es conectar con esa parte de nosotros, con esa etapa cuando ya ha pasado. Tú, lo has hecho estupendamente, lo has bordado para plasmar ese diálogo con tu "YO" adolencente y con esas cosas que quedaron pendientes y esas otras de las que pudiste disfrutar. Nunca es tarde para volver al pasado, aunque sea un ratito y volver a mirarte cuando todo estaba bien.

Te felicito amigo, un gran trabajo.

Un beso con todo cariño.

Gracias, María. Verdadero placer hallarte en mi rincón de letras.
Un beso.
 
Con el paso de los años uno puede, hasta no reconocerse en lo que fue. Cuando releí mi diario de adolescente a una edad ya muy avanzada, no daba crédito a cosas que en su momento pensaba o hacía. Sobre todo porque eran fieles al momento, a veces cuando recuerdo mentalmente mi prisma es adulto y no tan fiel.
Esta prosa me ha llevado a esos momentos, los vividos y los recordados y te agradezco el viaje.

Un abrazo Engel, estrellas.

Palmira
 
Con el paso de los años uno puede, hasta no reconocerse en lo que fue. Cuando releí mi diario de adolescente a una edad ya muy avanzada, no daba crédito a cosas que en su momento pensaba o hacía. Sobre todo porque eran fieles al momento, a veces cuando recuerdo mentalmente mi prisma es adulto y no tan fiel.
Esta prosa me ha llevado a esos momentos, los vividos y los recordados y te agradezco el viaje.

Un abrazo Engel, estrellas.

Palmira
Saludos, Palmira.
Y yo te agradezco tu presencia y comentario.
Buen día para ti.
 
Hermosa tu carta a ese yo que aveces nos parece tan lejano pero otras lo sentimos gritar de manera tan fresca en nuestro ser que cuesta aquitarlo je, un abrazo amigo, un gustazo volver a leerte...Monica
 
Hermosa tu carta a ese yo que aveces nos parece tan lejano pero otras lo sentimos gritar de manera tan fresca en nuestro ser que cuesta aquitarlo je, un abrazo amigo, un gustazo volver a leerte...Monica
Un saludo GIGANTE Mónica. Gracias por tomarte la molestia en reaparecer por estos lares. Fuerte abrazo y... encantado con tu compañía.
(Por ahí dejé una solicitud de amistad...) Cuídate.
 
Muy buen escrito, fluido aunque se "pliege" a veces en sí mismo, en esa confusión de pasado y presente. Sabías palabras le dejas a tu yo adolescente, Engel. Y el cierre, simpatiquísimo.
Es muy grato haberme encontrado con tus letras.
Un abrazo.
 
Muy buen escrito, fluido aunque se "pliege" a veces en sí mismo, en esa confusión de pasado y presente. Sabías palabras le dejas a tu yo adolescente, Engel. Y el cierre, simpatiquísimo.
Es muy grato haberme encontrado con tus letras.
Un abrazo.

Un saludo, Old Soul. Gracias por tomarte tiempo en comentar. Placer hallarte en mis letras.
 
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Prosa del MES


(Seleccionada por la administración entre las propuestas remitidas por moderadores y/o usuarios)

Muchas FELICIDADES
MUNDOPOESIA.COM
 
Preciosa carta, Engel, el tema del adulto que le quisiera explicar a su yo-joven lo que va a pasar, alertarlo, ponerle sobre la buena dirección... si eso fuera fácil...
Un placer leer lo que sale de tu pluma. Merecidamente galardonada.
Abrazos.
 
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