Isidoro
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mis parpados enrutan tu figura
reptando a cada paso y contoneo
habitas hondamente esta locura
en un tiempo sin horas, miro y veo.
En esta carta me obligo
mirada con descaro, inoportuna,
dos lágrimas rodando este castigo
divulgan antítesis a mi cuna.
¡Piel luciente, sedosa virginal!
​Pregona en resplandor tu Jerarquía,
epatas alto arraigo terrenal,
y yo sin capital, deseo seas mía.
Luchando refrenar la compostura,
soy pobre, mas honrada educación
¡Dios santo que bellísima criatura!
me cuesta contener la perdición.
Me atraes en locura delirante
sueño en que leyeses cuanto escribo,
¡Maldita suerte tengo, en este instante...!
la carta se extravió junto a mi abrigo.
-REGISTRO GENERAL DE TOLEDO-
-DEL LIBRO "Un Lugar en tu mente"-
-ISBN:98-455-0873-1. Depósito legal: M. 45.987-2000-
-Prohibida la reproducción total o parcial por cualquier medio sin permiso expreso del autor-
reptando a cada paso y contoneo
habitas hondamente esta locura
en un tiempo sin horas, miro y veo.
En esta carta me obligo
mirada con descaro, inoportuna,
dos lágrimas rodando este castigo
divulgan antítesis a mi cuna.
¡Piel luciente, sedosa virginal!
​Pregona en resplandor tu Jerarquía,
epatas alto arraigo terrenal,
y yo sin capital, deseo seas mía.
Luchando refrenar la compostura,
soy pobre, mas honrada educación
¡Dios santo que bellísima criatura!
me cuesta contener la perdición.
Me atraes en locura delirante
sueño en que leyeses cuanto escribo,
¡Maldita suerte tengo, en este instante...!
la carta se extravió junto a mi abrigo.
-REGISTRO GENERAL DE TOLEDO-
-DEL LIBRO "Un Lugar en tu mente"-
-ISBN:98-455-0873-1. Depósito legal: M. 45.987-2000-
-Prohibida la reproducción total o parcial por cualquier medio sin permiso expreso del autor-
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