prisionero inocente
Poeta que considera el portal su segunda casa
Madre, en ese mundo del que tú no sabes,
encontré los demonios que echabas fuera de la casa
del campo,
con candeleros y velas, con oraciones y amor.
Si te haces hermano del diablo para cruzar el puente
tienes que saber que en el otro lado está el infierno....
He puesto tantos pecados uno encima del otro,
tan alta fue esa torre, que he cegado la vista de un ángel,
que era tu ángel de guardia, que me habías regalado....
Volver es mucho decir, pero quiero amar de nuevo
las manzanas que dejabas en la mesa,
que paraban la caída del tiempo sobre mi frente,
cuando aprendía de los libros acerca de la vida,
y quiero
respirar albahaca, no veneno.
De mis ojos secos, que arden, brotan los inciensos de tus recuerdos.
encontré los demonios que echabas fuera de la casa
del campo,
con candeleros y velas, con oraciones y amor.
Si te haces hermano del diablo para cruzar el puente
tienes que saber que en el otro lado está el infierno....
He puesto tantos pecados uno encima del otro,
tan alta fue esa torre, que he cegado la vista de un ángel,
que era tu ángel de guardia, que me habías regalado....
Volver es mucho decir, pero quiero amar de nuevo
las manzanas que dejabas en la mesa,
que paraban la caída del tiempo sobre mi frente,
cuando aprendía de los libros acerca de la vida,
y quiero
respirar albahaca, no veneno.
De mis ojos secos, que arden, brotan los inciensos de tus recuerdos.
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