Adrian Correa
Poeta que considera el portal su segunda casa
Estoy perdido en un mar de pensamientos
buscando alguna luz que me oriente,
no es extraño que me sienta diferente
al tratar de develar mis sentimientos.
Mi vida siempre fue una nebulosa
que nunca ha llegado a disiparse,
los sueños me la muestran muy hermosa
pero al despertar comienza a transformarse.
que nunca ha llegado a disiparse,
los sueños me la muestran muy hermosa
pero al despertar comienza a transformarse.
Los miedos y las dudas llegan a invadirme
y siento la presión constante de la sociedad,
me escondo en el alcohol para evadirme
y olvidar que soy presa de la necesidad.
y siento la presión constante de la sociedad,
me escondo en el alcohol para evadirme
y olvidar que soy presa de la necesidad.
No quiero oír hablar de religiones
ni la política esta en mi transitar,
no soy necio, tengo mis razones,
no las siento a mi lado al caminar.
ni la política esta en mi transitar,
no soy necio, tengo mis razones,
no las siento a mi lado al caminar.
Muchas veces me siento despreciado
al ver las miradas de la gente,
que ven a un hombre desgraciado
al que simplemente llaman indigente.
al ver las miradas de la gente,
que ven a un hombre desgraciado
al que simplemente llaman indigente.
Si les pudiera contar mi historia
seguro cambiarían de parecer,
conocerían mis épocas de gloria
que se fueron como el sol al atardecer.
seguro cambiarían de parecer,
conocerían mis épocas de gloria
que se fueron como el sol al atardecer.
La vida me sonreía cada día al despertarme
disfrutando de mi familia, mis hijos y mi pasar,
hasta que el maldito vicio comenzó a atraparme
arrastrándome a un camino del que pude regresar.
 
 
El alcohol me hizo perder todo lo que quería
me ha dejado en la calle solo con mis pensamientos,
muchas veces sueño en como sería
dejarlo atrás junto con mis sufrimientos.
disfrutando de mi familia, mis hijos y mi pasar,
hasta que el maldito vicio comenzó a atraparme
arrastrándome a un camino del que pude regresar.
 
 
El alcohol me hizo perder todo lo que quería
me ha dejado en la calle solo con mis pensamientos,
muchas veces sueño en como sería
dejarlo atrás junto con mis sufrimientos.
Quisiera que mis palabras sirvieran para que la gente
no juzgara ni temiera al ver a un indigente,
pues todos podemos tener esas épocas de gloria
pero el destino travieso puede cambiar nuestra historia.
no juzgara ni temiera al ver a un indigente,
pues todos podemos tener esas épocas de gloria
pero el destino travieso puede cambiar nuestra historia.