Negaraliss9.
Poeta recién llegado
Vacío Auto-Discriminativo
Preferiría que me odies, en vez de recordarme y amarme,
para que no quemes tu alma, para que no puedas salvarme.
Porque mi inocencia pecó de ególatra empedernida,
guionizando las etapas del amor escrupuloso sin vida.
Amaría que me olvides, para que no poseas recuerdos vacíos
de sin razones impíos, de aguas fluyentes por muertos ríos.
Tantas albas petrificándonos en la niebla disidente y así
nos pagaron, la inmortalidad se suicidó ante su reflejo...
¡Malditas sean todas las rimas melosas sudadas!
¡Y los intérpretes coronando sus palabrerías!
Las mofas amantes, monjas de artes, leales farsantes.
Sangre Superficial
Creo que llegaron las épocas de aflicción superficial,
navidades de calor y precios altos, familias chillonas
y tripas regañonas, entes observando al humano sin moral.
¿Pero cuántas ánimas vagan por el anonimato terminal?
¿Cuántos litros de petróleo y sonrisas nos engañan?
¿Y el humanismo pagano que los pastores regañan?
Será que el pobre de psique es tonto y el aglomerado
de traje y rezos yace absorto...
Las festividades me están hundiendo en una burbuja de velcro,
que me acaricia con sus extensiones alineadas, castrando a
Orión, estos pensamientos superfluos me condenan ante el
navideño humano glotón.
Decadencia Rítmica Plasmada
Ya no sé dónde quedaron los parámetros de absolución,
si en tu parroquia magna o en las rimas de putrefacción,
el cosmos observa y en silencio mi avaricia aniquila,
su regalo brinda; mortalidad de lustre vano, mi obsceno
y holgado alimento, mi permitida parafilia.
La carta muerta fortalece las aperturas del averno católico,
a donde pertenezco por cuestionar a un dios de seno alcohólico.
Tanta bazofia pseudo analítica buscando enlaces aguados,
intentando no ser mediocre ante el ojo crítico menguado,
solo cayendo en bucle por el paradigma terráqueo inmaculado.
Negaraliss.Preferiría que me odies, en vez de recordarme y amarme,
para que no quemes tu alma, para que no puedas salvarme.
Porque mi inocencia pecó de ególatra empedernida,
guionizando las etapas del amor escrupuloso sin vida.
Amaría que me olvides, para que no poseas recuerdos vacíos
de sin razones impíos, de aguas fluyentes por muertos ríos.
Tantas albas petrificándonos en la niebla disidente y así
nos pagaron, la inmortalidad se suicidó ante su reflejo...
¡Malditas sean todas las rimas melosas sudadas!
¡Y los intérpretes coronando sus palabrerías!
Las mofas amantes, monjas de artes, leales farsantes.
Sangre Superficial
Creo que llegaron las épocas de aflicción superficial,
navidades de calor y precios altos, familias chillonas
y tripas regañonas, entes observando al humano sin moral.
¿Pero cuántas ánimas vagan por el anonimato terminal?
¿Cuántos litros de petróleo y sonrisas nos engañan?
¿Y el humanismo pagano que los pastores regañan?
Será que el pobre de psique es tonto y el aglomerado
de traje y rezos yace absorto...
Las festividades me están hundiendo en una burbuja de velcro,
que me acaricia con sus extensiones alineadas, castrando a
Orión, estos pensamientos superfluos me condenan ante el
navideño humano glotón.
Decadencia Rítmica Plasmada
Ya no sé dónde quedaron los parámetros de absolución,
si en tu parroquia magna o en las rimas de putrefacción,
el cosmos observa y en silencio mi avaricia aniquila,
su regalo brinda; mortalidad de lustre vano, mi obsceno
y holgado alimento, mi permitida parafilia.
La carta muerta fortalece las aperturas del averno católico,
a donde pertenezco por cuestionar a un dios de seno alcohólico.
Tanta bazofia pseudo analítica buscando enlaces aguados,
intentando no ser mediocre ante el ojo crítico menguado,
solo cayendo en bucle por el paradigma terráqueo inmaculado.
25/12/17