BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
En fin, querido Otelo, no me tengas
celos, mi vida no da para más. Entre
rosas y vino, azucenas lejanas, y antiguas
palpitaciones de romero, mi vida, transcurre,
distante, ya que no dichosa,
de las noches de juerga y Sodoma
que solíamos protagonizar. En fin, querido
Otelo, ¿qué queda sino el recuerdo? Sellado
y bien sellado queda, más
cuando uno se vuelve abstemio. Por eso
a veces pienso ,que sería mejor morirse
joven, y no buscarle tres pies al gato.
Que no suene triste lo que digo: si
lo prefieres, compartimos féretro.
©
celos, mi vida no da para más. Entre
rosas y vino, azucenas lejanas, y antiguas
palpitaciones de romero, mi vida, transcurre,
distante, ya que no dichosa,
de las noches de juerga y Sodoma
que solíamos protagonizar. En fin, querido
Otelo, ¿qué queda sino el recuerdo? Sellado
y bien sellado queda, más
cuando uno se vuelve abstemio. Por eso
a veces pienso ,que sería mejor morirse
joven, y no buscarle tres pies al gato.
Que no suene triste lo que digo: si
lo prefieres, compartimos féretro.
©