Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Cartas amarillas
Y tú te creías que yo esperaba
de tu amor sólo unas cartas,
y escribías tantas rosas,
que un jardín fueron tus jarchas,
y las rosas son las flores amarillas
que los tiempos nos dejaron
marchitándose en vigilias.
Cómo pudo el árbol
ser testigo del amor,
que ahora el viento
lo ha borrado en el olvido,
al cambiar de su color
en el árbol de otro nido
Quizá aún quede la impresión
cicatriz en la fuerza de mi puño;
hurgaré en sus entrañas para ver
si aún persiste ese renglón,
que decía: amor mío, siempre tuyo.
Y ahora ocaso de alborada
me pregunto por tu amor
resumido en cuatro cartas,
amor que nunca yo esperé,
porque amor no se espera
cuando se ama.