Óscar Pérez
Poeta asiduo al portal
Cartas del náufrago
El mar de un dos por dos, el viejo vuelo
de espumas y bajeles en la sangre,
con mítico delfín, sirena y ángel,
con lírico clamor y agudo anzuelo.
Anida, se arrincona por mi pelo,
por eso hay las neblinas de la tarde
y el viento huracanado en el que no arde
sino una soledad de roto anhelo.
El mar es mi ciudad, vive en desvelo,
se lava en mi camisa, bebe mi aire
y enjuga las mentiras del recelo.
En él me vi bracear sin más donaire
que el de un ahogado más que en su pañuelo
secar quiso la sal de tu desaire.
16 11 11
El mar de un dos por dos, el viejo vuelo
de espumas y bajeles en la sangre,
con mítico delfín, sirena y ángel,
con lírico clamor y agudo anzuelo.
Anida, se arrincona por mi pelo,
por eso hay las neblinas de la tarde
y el viento huracanado en el que no arde
sino una soledad de roto anhelo.
El mar es mi ciudad, vive en desvelo,
se lava en mi camisa, bebe mi aire
y enjuga las mentiras del recelo.
En él me vi bracear sin más donaire
que el de un ahogado más que en su pañuelo
secar quiso la sal de tu desaire.
16 11 11
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