dulcinista
Poeta veterano en el Portal
Tenga usted cuidado madre,
tenga usted mucho cuidado
que la luna ya ha salido
y aúlla el lobo en los campos.
No se olvide de sus hijos
cuando esté usted trabajando
que mientras no llega a casa
nosotros no descansamos,
que el pequeño pide teta
al despertarse temprano
y padre ya habrá salido
y no habrá usted regresado
de ese laborar tan duro
entre las copas y bastos,
los oros y las espadas,
los licores y el tabaco.
Fíjese madre que ayer
anduvo su hija soñando
con otros juegos de cartas
pero sin marcar los mazos
y usted no era ya sirvienta
ni padre estaba en el tajo
ni como siempre en la silla
el grueso culo del amo.
Madre, sueño muchas veces
pero no se han realizado
los sueños que muchas noches
para usted ando soñando:
Para usted la rosa fresca
en el jardín de palacio
y la ortiga para quienes
descansan sobre sus brazos.
Esa espada de la muestra
que al final gana si arrastro
aunque los oros los tenga
todos el hijo del amo.
Quien tiene la espada gana
contra avaricia y escarnio;
como tengo el as, entonces
madre querida yo gano.
Eladio Parreño Elías
23-Junio-2013
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