BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Yo hubiera vivido en esos palacios indestructibles
en esas casas solitarias de principios de siglo y en
aquellos sitios que todo el mundo despreciara.
Sería ondulante, permisivo con mis propios deseos,
y voluble hasta acariciar las nubes del cielo detenido.
La noche sería refugio de mis licenciosas jornadas,
y metería ruido, y haría fanfarria, de cada cosa delicada
y sin premisas.
Alcanzaría el éxtasis derogado al mirar de frente el cielo,
sus luminarias incansables, y el aspecto derrotado de los
ausentes.
Yo hubiera vivido en paz en todos esos sitios que la gente
común, mortal, detesta: sitios llenos de vegetales autóctonos,
de vendimiadores desposeídos, de carromatos inermes y casas
de tinieblas.
©
en esas casas solitarias de principios de siglo y en
aquellos sitios que todo el mundo despreciara.
Sería ondulante, permisivo con mis propios deseos,
y voluble hasta acariciar las nubes del cielo detenido.
La noche sería refugio de mis licenciosas jornadas,
y metería ruido, y haría fanfarria, de cada cosa delicada
y sin premisas.
Alcanzaría el éxtasis derogado al mirar de frente el cielo,
sus luminarias incansables, y el aspecto derrotado de los
ausentes.
Yo hubiera vivido en paz en todos esos sitios que la gente
común, mortal, detesta: sitios llenos de vegetales autóctonos,
de vendimiadores desposeídos, de carromatos inermes y casas
de tinieblas.
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