Mario Rood
Poeta recién llegado
alli estaba,
ceñida a su mejor vestido
perfumando las horas
tarareando la prisa
de su anhelada espera.
mientras aquel llegaba
bañaba su boca en vino
deshojando la tarde
preparando la noche
sus ojos le vieron llegar
sus brazos le amarraron
orquestando en su boca
un concierto de besos.
desde el delgado cristal
que revestia aquella ventana
pude enterarme de lo que ya sabia.
ceñida a su mejor vestido
perfumando las horas
tarareando la prisa
de su anhelada espera.
mientras aquel llegaba
bañaba su boca en vino
deshojando la tarde
preparando la noche
sus ojos le vieron llegar
sus brazos le amarraron
orquestando en su boca
un concierto de besos.
desde el delgado cristal
que revestia aquella ventana
pude enterarme de lo que ya sabia.