Franco Harris
Poeta recién llegado
¿Y en que nos hemos convertido?
un manojo de remordimientos,
un puñado de de resentimientos,
añoranzas del tiempo perdido.
¿Y quienes somos ahora?
fantasmas de la etérea alegría,
vestigios de una cruel agonía,
vasta y ridícula la oscura hora
En qué me equivoque y dije por siempre,
en qué erraste al decir es suficiente...
¿Que sentido tuvo construir castillos de arena,
grandes, bellos, majestuosos
con puentes de arcoiris y piel morena,
murallas de acero y sentimientos monstruosos?
¿Para qué me hiciste arquitecto de tal maravilla?
permitiste que lo hiciera tan solo en la orilla
donde el oleaje iracundo de tu temor
alzó la marea impetuosa ahogando al amor.
Todo se disolvió en el agua con sal
escurriendo el miedo desde los ojos,
revueltos los sueños entre tantos despojos
y las ilusiones, náufragos soportando el mal.
¿Quienes somos, que somos en este momento?
Una lágrima dorada, un soplido, un lamento...
un aullido, una imagen borrosa, un grito sin aliento...
¿Que? No somos nada más que el sufrimiento.
un manojo de remordimientos,
un puñado de de resentimientos,
añoranzas del tiempo perdido.
¿Y quienes somos ahora?
fantasmas de la etérea alegría,
vestigios de una cruel agonía,
vasta y ridícula la oscura hora
En qué me equivoque y dije por siempre,
en qué erraste al decir es suficiente...
¿Que sentido tuvo construir castillos de arena,
grandes, bellos, majestuosos
con puentes de arcoiris y piel morena,
murallas de acero y sentimientos monstruosos?
¿Para qué me hiciste arquitecto de tal maravilla?
permitiste que lo hiciera tan solo en la orilla
donde el oleaje iracundo de tu temor
alzó la marea impetuosa ahogando al amor.
Todo se disolvió en el agua con sal
escurriendo el miedo desde los ojos,
revueltos los sueños entre tantos despojos
y las ilusiones, náufragos soportando el mal.
¿Quienes somos, que somos en este momento?
Una lágrima dorada, un soplido, un lamento...
un aullido, una imagen borrosa, un grito sin aliento...
¿Que? No somos nada más que el sufrimiento.