Las paredes y el cielo son testigos mudos
las estrellas en lo oscuro nos vigilan.
En calles donde princesas caen
y bufones las deleitan.
Allí, dónde las reinas no tienen poder,
los reyes son padres impacientes,
y los mensajes son miradas.
Allí, dónde cada semana se reúnen
ansiosas de buscar un príncipe que las consuele.
Sin importar con quién y porqué,
sin más explicaciones que un "ven".
Las princesas salen del castillo
y se olvidan de volver.
Empedrados que acaban con zapatos,
los vestidos se rasgan con los bailes.
Bailes en salones sin trono, ni reyes.
las estrellas en lo oscuro nos vigilan.
En calles donde princesas caen
y bufones las deleitan.
Allí, dónde las reinas no tienen poder,
los reyes son padres impacientes,
y los mensajes son miradas.
Allí, dónde cada semana se reúnen
ansiosas de buscar un príncipe que las consuele.
Sin importar con quién y porqué,
sin más explicaciones que un "ven".
Las princesas salen del castillo
y se olvidan de volver.
Empedrados que acaban con zapatos,
los vestidos se rasgan con los bailes.
Bailes en salones sin trono, ni reyes.