fero
Poeta recién llegado
Paseábamos el tiempo, recuerdas?
acorralados en un hilo de agua tortuosa y aún fresca
cada vez más leve, más delgada,
se secaba el cauce obstaculizado y nuestro aliento se retorcía
embalsado en el pecho estrecho, suspirabas
y entrecortabas una vocales breves, agravadas.
Se nos iba el color que cubría un atónito espacio.
En medio de esta corriente corta, desgastada
se apagaron las involuntarias luces que nos daban sentido
y desgarramos nuestro mundo que forzaron a que pendiese de hilos
y ahora qué? Se pregunta el hombre roto y ahora qué?
acorralados en un hilo de agua tortuosa y aún fresca
cada vez más leve, más delgada,
se secaba el cauce obstaculizado y nuestro aliento se retorcía
embalsado en el pecho estrecho, suspirabas
y entrecortabas una vocales breves, agravadas.
Se nos iba el color que cubría un atónito espacio.
En medio de esta corriente corta, desgastada
se apagaron las involuntarias luces que nos daban sentido
y desgarramos nuestro mundo que forzaron a que pendiese de hilos
y ahora qué? Se pregunta el hombre roto y ahora qué?