Nommo
Poeta veterano en el portal
Eres divino.
Y al mismo tiempo, humano.
Dispones de amor puro, en tu corazón, para sanar alegremente.
Incorporando a tu paso, a los desfavorecidos, para que caminen por el sendero evolutivo.
Pero te desanimas, ante algunas circunstancias.
Entonces, sacas punta al lápiz de tus disgustos.
Y pintas en las paredes, esquemas de ingratitudes y dudas, ante las certezas del bienestar.
Estás incómodo por la crítica constructiva.
Y te gustaría pensar que no importa, pues llueve sobre mojado.
Pero en serio: ¡ Te afectan esas miradas ! Y que te tilden de anormal, te importa y te pone en un aprieto.
Si quieres ser feliz, sigue adelante y fortalécete, mozalbete.
Recuerda que hace poco, eras un muchacho.
Y que alguna vez, de tanto que comías, sufriste un empacho.
Que la mucha cayena sobre los filetes de pollo, era muy picante.
¡ Sí ! Tan fuerte como te encuentras, tú no resistías el ardor guerrero, en tu boca.
Y al mismo tiempo, humano.
Dispones de amor puro, en tu corazón, para sanar alegremente.
Incorporando a tu paso, a los desfavorecidos, para que caminen por el sendero evolutivo.
Pero te desanimas, ante algunas circunstancias.
Entonces, sacas punta al lápiz de tus disgustos.
Y pintas en las paredes, esquemas de ingratitudes y dudas, ante las certezas del bienestar.
Estás incómodo por la crítica constructiva.
Y te gustaría pensar que no importa, pues llueve sobre mojado.
Pero en serio: ¡ Te afectan esas miradas ! Y que te tilden de anormal, te importa y te pone en un aprieto.
Si quieres ser feliz, sigue adelante y fortalécete, mozalbete.
Recuerda que hace poco, eras un muchacho.
Y que alguna vez, de tanto que comías, sufriste un empacho.
Que la mucha cayena sobre los filetes de pollo, era muy picante.
¡ Sí ! Tan fuerte como te encuentras, tú no resistías el ardor guerrero, en tu boca.