Carlos Rodríguez Morales
Poeta recién llegado
Cada verano,
cerca de 400 personas mueren tratando
de llegar a costas Europeas desde África.
A ellos mi canto.
de llegar a costas Europeas desde África.
A ellos mi canto.
Esta tan lejos el sitio
donde la piel oscura reclama el sueño
y su ruta de sal
y su cauce perdido.
Es difícil callar las manos cansadas
congelados con sinceridad
los huesos se entregan a la piedad de Dios
sabiendo que Dios no existe.
Por que
aquellos que cruzan el mar
escucharon que bajo la última piedra
el dolor desaparece.
Es tan grande el olvido
los ojos se ven tan pequeños
y el llanto es
un crujido de maderas podridas.
Quieren arrancarle un grito al viento,
lejos del horizonte
la verdad gravita
en la oscuridad del océano
La piel suda la lluvia
el mañana no llego para ellos
cualquier lugar su lecho
cualquier tiempo su soledad.
donde la piel oscura reclama el sueño
y su ruta de sal
y su cauce perdido.
Es difícil callar las manos cansadas
congelados con sinceridad
los huesos se entregan a la piedad de Dios
sabiendo que Dios no existe.
Por que
aquellos que cruzan el mar
escucharon que bajo la última piedra
el dolor desaparece.
Es tan grande el olvido
los ojos se ven tan pequeños
y el llanto es
un crujido de maderas podridas.
Quieren arrancarle un grito al viento,
lejos del horizonte
la verdad gravita
en la oscuridad del océano
La piel suda la lluvia
el mañana no llego para ellos
cualquier lugar su lecho
cualquier tiempo su soledad.