Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cedí porque ceder forjó el camino
y el paso por aquí vale la pena;
cedí porque ceder fue dicha plena
con ello mi sendero es diamantino.
Cedí mi despertar al Dios Destino
al tiempo que un reloj contaba arena;
cedí porque ceder fue cosa buena
cediendo ante el Amor de un Ser divino.
Me toma en un abrazo bello y tierno,
-difícil no admitir tan bello abrazo-
y nada de lo andado sabe a infierno.
Con agua de su Paz me colmo el cazo
y cedo a su milagro sempiterno,
y el alma llevo atada con su lazo.
y el paso por aquí vale la pena;
cedí porque ceder fue dicha plena
con ello mi sendero es diamantino.
Cedí mi despertar al Dios Destino
al tiempo que un reloj contaba arena;
cedí porque ceder fue cosa buena
cediendo ante el Amor de un Ser divino.
Me toma en un abrazo bello y tierno,
-difícil no admitir tan bello abrazo-
y nada de lo andado sabe a infierno.
Con agua de su Paz me colmo el cazo
y cedo a su milagro sempiterno,
y el alma llevo atada con su lazo.