CELEBRACIÓN DEL TIEMPO NUEVO.
Caen blandos los pétalos de las últimas rosas.
Caen apenas sobre los baldíos próximos
que nunca florecerán.
Pétalos con formas levemente insinuadas
de cuadriláteros romos,
cálidas alas de mariposas ausentes.
(Llevan grabado en su envés
las instrucciones de uso.)
Se esparcen sobre los terrones de tierra infértil
o duermen un sueño inocente entre las hojas
de un libro de poemas, con los que que pálidas
doncellas sicalípticas alcanzan las gozosas
cumbres del orgasmo.
Oh, la poesía y sus múltiples aplicaciones terapéuticas.
Aunque las modernas linotipias vomiten y blasfemen
sobre el auténtico sentido de la Belleza
y por Oriente amanezca el nuevo sol
que trastocará los viejos tiempos.
¿Quien dudará ahora que Dios ha cambiado de galaxia?
Ha nacido el CAOS que, solitario, respetará únicamente
la fractálica extensión de los micelios nutricios.
Ha nacido el CAOS...
...OSCA, SOCA, COSA, SACO, OCAS...
… ocas de hígados mórbidos, deletéreos, perfumados como vino.
Un suave viento, tal vez alisio, tal vez céfiro,
agrupa en rígida formación castrense los pétalos que agonizan.
Morirán exhalando su fétido aroma de floral cadáver
y esa música callada que tanto recuerda el “As time goes by”,
esa música que nace del silencio.
Un rayo de luz antigua las traspasa
y extrae, piadoso, las bellezas del tiempo nuevo.
Mientras, el mar respira suavemente,
diluído en sombras de jade y de topacio,
ajeno a las miserias de los hombres
y a los estertores del tiempo que muere.
(Hoy, 9 de noviembre de 2.016, se nos anuncia el nombramiento de un ser de este Tiempo Nuevo como Presidente del país más poderoso del planeta. Entonemos el “Dies irae”.)
Caen blandos los pétalos de las últimas rosas.
Caen apenas sobre los baldíos próximos
que nunca florecerán.
Pétalos con formas levemente insinuadas
de cuadriláteros romos,
cálidas alas de mariposas ausentes.
(Llevan grabado en su envés
las instrucciones de uso.)
Se esparcen sobre los terrones de tierra infértil
o duermen un sueño inocente entre las hojas
de un libro de poemas, con los que que pálidas
doncellas sicalípticas alcanzan las gozosas
cumbres del orgasmo.
Oh, la poesía y sus múltiples aplicaciones terapéuticas.
Aunque las modernas linotipias vomiten y blasfemen
sobre el auténtico sentido de la Belleza
y por Oriente amanezca el nuevo sol
que trastocará los viejos tiempos.
¿Quien dudará ahora que Dios ha cambiado de galaxia?
Ha nacido el CAOS que, solitario, respetará únicamente
la fractálica extensión de los micelios nutricios.
Ha nacido el CAOS...
...OSCA, SOCA, COSA, SACO, OCAS...
… ocas de hígados mórbidos, deletéreos, perfumados como vino.
Un suave viento, tal vez alisio, tal vez céfiro,
agrupa en rígida formación castrense los pétalos que agonizan.
Morirán exhalando su fétido aroma de floral cadáver
y esa música callada que tanto recuerda el “As time goes by”,
esa música que nace del silencio.
Un rayo de luz antigua las traspasa
y extrae, piadoso, las bellezas del tiempo nuevo.
Mientras, el mar respira suavemente,
diluído en sombras de jade y de topacio,
ajeno a las miserias de los hombres
y a los estertores del tiempo que muere.
(Hoy, 9 de noviembre de 2.016, se nos anuncia el nombramiento de un ser de este Tiempo Nuevo como Presidente del país más poderoso del planeta. Entonemos el “Dies irae”.)
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