Armonia
Poeta veterana
Pobre de aquel que en la mira
de unos ojos clandestinos
se consuela en la desdicha
del que no tiene un camino.
Seguirá buscando trucos
poniendo trampas y esperas
para que la suerte de otro
poco a poco abra su puerta.
Lo que el infeliz no sabe
es que todo en el mundo se paga
y lo malo que hace a otro
con creces se le devuelve
Por esta razón despido
de mi vida los "amigos"
que por delante sonríen
y por detrás dan cuchillo.
Estoy clara que los celos
buen aliado no lo son
pero la envidia malsana
sin duda que es la peor.
Por ella yo he muerto en vida
y mis sueños he acabado
sólo le deseo el bien
porque el mal se lo ha buscado.
Cuidado con lo que dice
pues le será concedido
el problema es que es el doble
de lo que usted me ha predicho.
Y en cuanto a mí sepa siempre
que un ángel cuida mis pasos
y su aura no es decente
por más blanco que le ha echado.