GRECHKA LEE MALDONADO
Poeta que considera el portal su segunda casa
Desatas en silencio una furia incontenible
es tu mente un nido de serpientes fugitivas
desertoras de tus propias nebulosas fantasías
Galopantes entre la niebla de tus pensamientos
Te encierras en un mundo temeroso y frágil
como los lamentos de tu inútil pobre ceguera
te niegas a creer lo posible bañada en llantos
Te complaces en alimentarte una efímera ilusión
Te detienes a lamentarte en tu silencio oscuro
te detienes a engañarte en tu vana conciencia
alimentando ilusiones vagas, inerte en tu mente
Te aferras a tu propio juego de espejismos
Ya vendrá a tu encuentro la visión a tus sospechas
ya vendrá a tu encuentro el porque de tus inciertos
ya vendrá a tu encuentro la razón a tus malditos celos
Ya sabrás con el tiempo el porque de tus lamentos
es tu mente un nido de serpientes fugitivas
desertoras de tus propias nebulosas fantasías
Galopantes entre la niebla de tus pensamientos
Te encierras en un mundo temeroso y frágil
como los lamentos de tu inútil pobre ceguera
te niegas a creer lo posible bañada en llantos
Te complaces en alimentarte una efímera ilusión
Te detienes a lamentarte en tu silencio oscuro
te detienes a engañarte en tu vana conciencia
alimentando ilusiones vagas, inerte en tu mente
Te aferras a tu propio juego de espejismos
Ya vendrá a tu encuentro la visión a tus sospechas
ya vendrá a tu encuentro el porque de tus inciertos
ya vendrá a tu encuentro la razón a tus malditos celos
Ya sabrás con el tiempo el porque de tus lamentos
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