abcd
Poeta adicto al portal
A veces me olvido que yo también existo.
Trazó círculos y juego a algo con drogas que no entiendo bien,
leo libros que parecen oxidados
y uso todo lo que sobra de las comidas ajenas, para comer y/o escupir.
Luego me acuerdo de los erizos
y me agrada saber que nunca he usado un cenicero.
Escribo en servilletas, en papelitos sucios,
nombres, frases para ausentes,
y lloró hacia el falo por no reír a la nube.
Cuando la miraba a ella, yo tenía un hogar.
Beber es el colofón al siniestro arte de no saber interpretar,
los gestos se acumulan en las heridas,
tanto, que al sonreír, el músculo de la mentira se vuelve de verdad.
Igual, de eso y de aquello no se da cuenta nadie,
y es simple, solo que a veces recuerdo que yo también existo
dentro de esa persona sin sentimientos.
Trazó círculos y juego a algo con drogas que no entiendo bien,
leo libros que parecen oxidados
y uso todo lo que sobra de las comidas ajenas, para comer y/o escupir.
Luego me acuerdo de los erizos
y me agrada saber que nunca he usado un cenicero.
Escribo en servilletas, en papelitos sucios,
nombres, frases para ausentes,
y lloró hacia el falo por no reír a la nube.
Cuando la miraba a ella, yo tenía un hogar.
Beber es el colofón al siniestro arte de no saber interpretar,
los gestos se acumulan en las heridas,
tanto, que al sonreír, el músculo de la mentira se vuelve de verdad.
Igual, de eso y de aquello no se da cuenta nadie,
y es simple, solo que a veces recuerdo que yo también existo
dentro de esa persona sin sentimientos.
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