Observo las estrellas palpitantes
hundidas en el fondo de la noche
emanando de un grito persistente,
buscando mil maneras de apagarse.
Incesante me agobia la tristeza.
Su recuerdo provoca mi castigo.
Haber sido feliz nomas contigo,
es algo que mi cuerpo no perdona.
Percibo aun, el movimiento leve,
de la sabana blanca presionando
tu voluptuoso cuerpo de esmeralda
brillando en las regiones mas intensas
como celulas rojas del cerebro,
intentando jamas, jamas morirse.
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::german g