sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cementerio extraterrestre,
se van juntando las puntas de las almas
en el cielo de los sueños,
se va acariciando el brillo de los aires
y se recogen las brisas entre las palabras
se desnudan los cuerpos en las estrellas
y se meten en los labios de los extraterrestres
las miradas que agudizan su soplido,
se empiezan a morir entre las imágenes
de donde salen las teorías infernales,
se acomodan en la muerte para florecer eternamente entre la gente,
se acostumbran en la vida ha los cambios,
se expulsan de sus galaxias en las esferas
donde pierden su estribillo y su risa,
se agudizan los oídos de la muerte
y se crea al cementerio extraterrestre,
se cabalga en las lunas
y se arde en el fuego,
se acomodan las brisas
en las mentes
de las llamas en las claves
y se refugian en los besos
que se hacen cenizas en el último soplido
y cabalgan las mentes en los sueños
y se arrebatan las escenas
y se multiplican a los labios
que se encienden en la mecha del silencio
y se desvían las palabras entre orbitas,
el cementerio de los alienígenas
se hace en la tumba
de los reyes del universo,
se acomodan las flores
en las penumbras
y se cierran las cadenas
en el altar de la luz que se ciñe
a cada traje de ultra luz
desnudadas las escenas de sus mentes
se quedan en el nombre de sus pasiones
y en las orillas de escenas que multiplican las imágenes
de donde el viento se humedece entre sus silbidos
y se incendia en las estrellas
la palabra de las tumbas
en los planetas que se unen rotándose
que se intercambian las imágenes
para resucitar en el néctar
de una vida diferente
de donde las lágrimas añoran a sus cuerpos diferentes
allí donde los extraterrestres entienden a los humanos
pues sus cuerpos son la luz
por la que gira el espacio
y la altura
hasta fundirse con los mundos ocultados.