GLAVIANA
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ceñido mi corazón
destila gotas de dolor
gotas de sangre herida
por un rayo luminoso
que lo acarició perspicaz
para el desamor regalarle
Ceñido mi corazón
se desangra lentamente
y necesita encontrar
un antídoto que lo libere
e inmovilice de su nefasto
deselance hacia el abismo
de la profunda indiferencia
Ceñido mi corazón
se vierte en cauce
y desde sus arterias
con dolor se escurre
desde el aire que lo asila
en esta vida que
en penumbra lo postra
y desde el dolor
sigue arrastrándose
¡ porque sabe que
mientras sienta !
Aunque dolor sea
sabrá que aún
está vivo...
destila gotas de dolor
gotas de sangre herida
por un rayo luminoso
que lo acarició perspicaz
para el desamor regalarle
Ceñido mi corazón
se desangra lentamente
y necesita encontrar
un antídoto que lo libere
e inmovilice de su nefasto
deselance hacia el abismo
de la profunda indiferencia
Ceñido mi corazón
se vierte en cauce
y desde sus arterias
con dolor se escurre
desde el aire que lo asila
en esta vida que
en penumbra lo postra
y desde el dolor
sigue arrastrándose
¡ porque sabe que
mientras sienta !
Aunque dolor sea
sabrá que aún
está vivo...