CENIZAS
Volviendo a la ribera, al arroyuelo
donde bañé tu amor en la inocencia,
percibo de tu imagen la presencia
pero en el corazón hay desconsuelo.
Deprisa pasa el tiempo y en su vuelo
llevóse de las flores toda esencia,
quedaron condenadas, la sentencia:
Abono ser, sumidas bajo el suelo.
Así queda en recuerdos la ilusión
que otrora removía nuestras vidas,
la fuente se secó y en la aflicción
rebusco entre las brasas encendidas
más sólo son cenizas, sólo son
la huella de humaredas ya perdidas.