Silvito Benedetti
Poeta recién llegado
Lágrima del mar,
de un llanto conocido,
río abajo fluyó
por sus cueros cocidos.
Niebla de mi mente
obnubila mi razón,
más nunca el corazón
fue un caballero silente.
Claro día del alma,
de un ser descolorido,
que fue perdiendo la calma,
al encontrase escondido.
Silvito
Benedetti
de un llanto conocido,
río abajo fluyó
por sus cueros cocidos.
Niebla de mi mente
obnubila mi razón,
más nunca el corazón
fue un caballero silente.
Claro día del alma,
de un ser descolorido,
que fue perdiendo la calma,
al encontrase escondido.
Silvito
Benedetti