Martín Renán
Poeta adicto al portal
El corazón una bomba,
respiro silencios.
Un polvorín de imágenes en el obturador.
Los ojos dan a la otra calle, y si camino,
rara vez sonámbulo
en un reloj de agua.
Escribo mi itinerario:
Pensamientos de papel en la PC.
Cada tres segundos quemo pestañas; ni mis pies
tienen descanso.
Bostezo entre cuatro paredes, una habitación,
una silla.
Una bombilla muere de frío conmigo.
Y estas escamas de trabajador
baja a pulso
con su sombra en llamas.
Lo juro, compré un pequeño sanatorio;
hago siesta
después de no haber comido nada.
En mi mente no hay nada que hacer.
Igual, tomo nota
ingreso/salida de todo lo demás.
respiro silencios.
Un polvorín de imágenes en el obturador.
Los ojos dan a la otra calle, y si camino,
rara vez sonámbulo
en un reloj de agua.
Escribo mi itinerario:
Pensamientos de papel en la PC.
Cada tres segundos quemo pestañas; ni mis pies
tienen descanso.
Bostezo entre cuatro paredes, una habitación,
una silla.
Una bombilla muere de frío conmigo.
Y estas escamas de trabajador
baja a pulso
con su sombra en llamas.
Lo juro, compré un pequeño sanatorio;
hago siesta
después de no haber comido nada.
En mi mente no hay nada que hacer.
Igual, tomo nota
ingreso/salida de todo lo demás.