Centinela-.

BEN.

Poeta que considera el portal su segunda casa
Yo voy retirando grietas

hoyos benévolos tripas cansadas

aspectos divergentes intestinos acumulados

en alfabetos displicentes, ocasionales brumas

desidiosas, altiplanos de naciones ridiculizadas,

mi amplitud recibe mensajes, la letanía inquieta

alberga todavía el suficiente odio, trasmina

extensiones de polvo fragmentado en maíces y arrozales

superfluos. A orillas del río cielo, deambulo como en pasillos

secretos, ultimando mi planetario de raíces, donde crepitan

soles lo mismo que alabastros dormidos y fugitivos.

Las largas lenguas que presiona como yemas de dedos azules

protegen contra el frío y el alcohol disminuye la capacidad autista

de mi cerebro, vivifico los almendros florales, las cantidades

ingentes, la lucha sostenida entre impulsos contrarios y doy

a la zona austera y quebrada, aspectos de lamentable oriundo.

Mi cuerpo asume el quebradizo trozo de cristal o pegamento

la ebriedad del tomillo en su amplia gratificante fragancia botánica, y

soy débil a la luz de una luna aritmética y artificial.

El pueblo resplandece como los dientes de una hiena sangrante-.©
 
Yo voy retirando grietas

hoyos benévolos tripas cansadas

aspectos divergentes intestinos acumulados

en alfabetos displicentes, ocasionales brumas

desidiosas, altiplanos de naciones ridiculizadas,

mi amplitud recibe mensajes, la letanía inquieta

alberga todavía el suficiente odio, trasmina

extensiones de polvo fragmentado en maíces y arrozales

superfluos. A orillas del río cielo, deambulo como en pasillos

secretos, ultimando mi planetario de raíces, donde crepitan

soles lo mismo que alabastros dormidos y fugitivos.

Las largas lenguas que presiona como yemas de dedos azules

protegen contra el frío y el alcohol disminuye la capacidad autista

de mi cerebro, vivifico los almendros florales, las cantidades

ingentes, la lucha sostenida entre impulsos contrarios y doy

a la zona austera y quebrada, aspectos de lamentable oriundo.

Mi cuerpo asume el quebradizo trozo de cristal o pegamento

la ebriedad del tomillo en su amplia gratificante fragancia botánica, y

soy débil a la luz de una luna aritmética y artificial.

El pueblo resplandece como los dientes de una hiena sangrante-.©

El pueblo resplandece como los dientes de una hiena sangrante-
Interesante y buen escrito nos compartes, gracias y saludos.
 

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