Al final del viaje
nunca estás...
Como un cerrojo
agrietado apretado entre mis cuerdas vocales
vuelvo a nombrarte
y tu luz se me inventa
como un farolito tenue.
Es una gracia aprendida
olerte entre mis flores.
Desenterradas angustias
que cada cierto tiempo florecen
aquí tan adentro del pecho.
Como un circuito de ajedrez
nunca aprendido
un caballo sin memoria
es un hombre con nombre de ángel.
Cuesta entender el lenguaje
del sol cuando curtida la piel sigue esperando.
Existen tantos árboles
desplegando sus raíces
pero nadie entiende
a dónde van.
Cerrojo oxidado
mi voz se fue contigo
en la última gota de lluvia
se quedó al sur...
¿En dónde dejé el cofre
con todos tu Te Amo?.
Julio/2024
nunca estás...
Como un cerrojo
agrietado apretado entre mis cuerdas vocales
vuelvo a nombrarte
y tu luz se me inventa
como un farolito tenue.
Es una gracia aprendida
olerte entre mis flores.
Desenterradas angustias
que cada cierto tiempo florecen
aquí tan adentro del pecho.
Como un circuito de ajedrez
nunca aprendido
un caballo sin memoria
es un hombre con nombre de ángel.
Cuesta entender el lenguaje
del sol cuando curtida la piel sigue esperando.
Existen tantos árboles
desplegando sus raíces
pero nadie entiende
a dónde van.
Cerrojo oxidado
mi voz se fue contigo
en la última gota de lluvia
se quedó al sur...
¿En dónde dejé el cofre
con todos tu Te Amo?.
Julio/2024
Última edición por un moderador: