Arturo Acosta
Reconstructor de sueños rotos
Sí.
Era cierto.
Ahí estaban,
cruzando el Firmamento...
No podía creerlo.
Mis ojos se negaban
-atónitos, incrédulos-,
no lo admitían,
mas,
¡lo estaban viendo!
Yo lo ví.
Desde entonces
-Aquél de mis Ancestros-
ya no es el mismo cielo...
-Lo escudriño día a día,
y me pregunto,
me cuestiono,
indago...-
Era cierto.
Ahí estaban,
cruzando el Firmamento...
No podía creerlo.
Mis ojos se negaban
-atónitos, incrédulos-,
no lo admitían,
mas,
¡lo estaban viendo!
Yo lo ví.
Desde entonces
-Aquél de mis Ancestros-
ya no es el mismo cielo...
-Lo escudriño día a día,
y me pregunto,
me cuestiono,
indago...-
Dios Infinito-,
donde has estado?!
Última edición por un moderador: