se están apagando los cirios
de las habitaciones en donde
desde tu adiós les hago el duelo
a tu amor y a tus ausencias
se va terminado el oxigeno de esos cuartos
recorridos en pequeñas idas y angustiosas
vueltas por las madrugadas
se han abierto las persianas y la luz sirve
de pantalla al polvo que se talla la mirada
las almohadas saladas se recobran con estilo
tus aladinas sábanas se han soltado
de la cama en espera de otros vuelos
se vislumbra con pesar lo que significabas
en mis brazos
en el amor
en los sueños
se comprende lo que vale el duelo
la vida va ganando su partida en mis apegos
las habitaciones se ventilan
los cirios lo comprenden aunque tercos aún titilan
antes de que se apaguen lo repito
dueles
duele
duelen tus ausencias
y las promesas incumplidas
arden a rabiar
el corazón y los kilómetros y el tiempo
que hay desde tu huida a la ausencia
aún quedan once chispas de pabilos
se termina el oxigeno
se está pagando el duelo.
Due 3.2.10 en una tarde sintiendo como su aroma llega, apenas, junto al aliento de de la ultima luz.